El presidente Gustavo Petro denunció una campaña mediática de desinformación, denominada por él como “Petroleaks”, y aseguró que su gobierno dejará asegurados 30 billones de pesos en vigencias futuras para la próxima administración, encabezada por el presidente electo Abelardo de la Espriella. A través de su cuenta oficial en la red social X, el mandatario reaccionó contundentemente a un reportaje publicado por el medio internacional UHN Plus, con sede en Miami, en el que se afirmaba que el actual gobierno habría acelerado el uso de la deuda, comprometiendo el 78% del cupo de endeudamiento autorizado para 2026. Petro calificó esa información como parte de una estrategia orquestada con “dineros oscuros” para engañar a la ciudadanía y justificar una eventual entrega de las finanzas nacionales al Fondo Monetario Internacional.
De acuerdo con la versión oficial del presidente, los 30 billones de pesos mencionados representan una base de financiación sólida que ya fue gestionada para el gobierno entrante, destinada a proyectos como la modernización de las Fuerzas Armadas, la construcción de sedes universitarias públicas, el desarrollo de ferrocarriles, la expansión de fibra óptica y la edificación de sedes hospitalarias. En sus declaraciones, Petro aseguró que su gobierno priorizó el incremento de la deuda interna sobre la externa como una medida de protección de la soberanía nacional, argumentando que la deuda interna se reduce en la medida que baja la tasa de interés del Banco de la República. El mandatario señaló que, por el contrario, la deuda externa se encarece por factores ajenos al país, como las decisiones de la Reserva Federal de Estados Unidos o los conflictos bélicos internacionales.
El trasfondo del debate financiero
La controversia se da en pleno proceso de transición hacia el gobierno de Abelardo de la Espriella, y Petro no dudó en apuntar contra la junta directiva del Banco de la República, a la que calificó como de mayoría “abelardista”, es decir, afín al presidente electo. En tono crítico, el jefe de Estado manifestó que había supuesto que los miembros de esa junta ya habían comprendido la dinámica de la deuda interna, pero que al parecer no era así. La reacción presidencial se sustenta además en un reportaje de UHN Plus, que atribuye al Banco de Bogotá un análisis en el que se advierte que el gobierno Petro habría utilizado aceleradamente la deuda autorizada para 2026, dejando un margen fiscal muy reducido para la siguiente administración. Petro, sin embargo, insiste en que tales versiones buscan engañar a la población para promover reformas que incrementen los impuestos a los sectores más vulnerables.
“Esta es una de las páginas de ‘Petroleaks’, hechas con dineros oscuros para engañarlo a usted: dicen que mi gobierno entregó sin financiación al próximo gobierno, pero es mentira y solo dicen esto para entregar las finanzas al FMI y subirle impuestos a los pobres”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
“Solo en vigencias futuras el gobierno que viene tiene 30 billones de financiación para armas modernas, sedes universitarias públicas, ferrocarriles, fibra óptica, sedes hospitalarias públicas, que conseguí”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El mandatario defendió su estrategia financiera argumentando que la reducción de la deuda externa y el crecimiento de la interna son el resultado directo de una política de tasa de interés que, según él, fue manejada de manera electoralista por la junta directiva del Banco de la República. En sus palabras, “la deuda interna se empequeñece solo con bajar la tasa de interés del Banco de la República. Por eso bajamos la deuda externa y subió la interna solo por la tasa de interés que hizo crecer por política electoral la junta directiva del Banco de la República”. Con estas afirmaciones, Petro busca desmentir las versiones que lo acusan de dejar un país sin margen de maniobra fiscal, mientras el país espera la definición de las políticas económicas que implementará el próximo gobierno.












