Una ola de indignación sacude las redes sociales colombianas y ha llevado a una denuncia penal y disciplinaria contra el abogado e influencer Nicolás Calderón, conocido en el mundo digital como «Abogado Degenerado». El motivo: un video difundido en Instagram en el que se burla de las víctimas de los devastadores terremotos que azotaron Venezuela el pasado miércoles 24 de junio de 2026, con comentarios que han sido calificados de xenófobos y discurso de odio.
Los sismos, que cobraron la vida de al menos 1.700 personas y dejaron más de 5.000 heridos según el corte al 29 de junio, ocurrieron con una diferencia de apenas 39 segundos. El primero, de magnitud 7,2, se registró a las 4:04 hora local cerca de San Felipe, en el estado Yaracuy, seguido de un segundo impacto de 7,5 con epicentro próximo a Yumare, en el mismo estado. Mientras equipos de emergencia trabajaban en las zonas afectadas y diversas celebridades expresaban su solidaridad, la reacción de Calderón fue radicalmente opuesta.
Comentarios que cruzan la línea de la ética
Según el contexto de la publicación, un seguidor venezolano de Calderón le reclamó: «Tantos seguidores venezolanos y ni una hijueputa mensaje. Pensé que nos insultaban por contenido». La respuesta del influencer, lejos de ser un mensaje de apoyo, fue un torrente de insultos. En el video, Calderón sugirió a los venezolanos que «aprovechen que hay un montón de carne metida entre las hijueputas grietas de esos edificios que se cayeron», incitando al canibalismo, y concluyó llamándolos «unas hijueputas cucarachas mutantes».
Estas declaraciones motivaron al abogado colombiano Julián Rendón Toro a anunciar una denuncia penal y una acción disciplinaria contra Calderón ante la Comisión Seccional de Disciplina Judicial. Rendón Toro, quien habitualmente defiende a colegas o funcionarios, señaló que presenta esta denuncia por primera vez contra un abogado, motivado por el llamado de ciudadanos venezolanos que cuestionaron los insultos del influencer.
«No es una opinión, es xenofobia»
En sus declaraciones, Rendón Toro fue enfático al diferenciar la libertad de expresión del discurso de odio. «Hay un límite que cuando se cruza, le exige una respuesta a la profesión y ese límite consideramos que ya se cruzó», afirmó. «Eso, con todo respeto, no es una opinión, es xenofobia, es un discurso de odio. Un acto de esta gravedad, que degrada a todo un pueblo y mancha la dignidad de nuestra profesión en Colombia, no puede quedar impune».
El denunciante también aclaró los fundamentos de la acción legal. «Vamos a presentar una acción disciplinaria por la presunta vulneración de los deberes que nos conciernen como abogado. ¿Cuáles? Particularmente en este caso, el de defender los derechos humanos y el de conservar la dignidad y el decoro de la profesión», explicó. Rendón Toro concluyó que «dejaremos en manos de la Comisión Seccional de Disciplina Judicial para que falle conforme a derecho. Porque una cosa es la libertad de expresión y otra es la xenofobia y el odio». En un gesto adicional, el abogado ofreció disculpas públicas al pueblo venezolano en nombre de la profesión legal colombiana.












