El cónsul de Colombia en Antofagasta, Chile, Yilber Leandro Benítez Palacios, acumuló un total de 12 incapacidades médicas durante el año 2025, lo que se tradujo en más de 100 días de ausencia de su cargo, según un informe administrativo del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia. El documento, firmado por David Alejandro Barbosa Gómez, coordinador del GIT de Prestaciones Sociales de la Cancillería, detalla que las licencias por enfermedad general fueron expedidas en Colombia por especialistas en Medicina General y Ortopedia y Traumatología, sin que se divulgaran los diagnósticos específicos amparados bajo la Ley 1581 de 2012. La investigación periodística de Caracol Radio, que obtuvo el informe, reveló que no existe registro de juntas médicas ni de controles adicionales sobre el estado de salud del diplomático, mientras que las funciones consulares fueron delegadas en 19 periodos distintos, principalmente a Juan Pablo León Aristizábal y, en otros momentos, a Santiago Montoya Holguín.
El informe detalla que las incapacidades se extendieron de manera interrumpida entre marzo y diciembre de 2025, con prórrogas consecutivas que abarcaron lapsos significativos. Por ejemplo, Benítez Palacios estuvo ausente 16 días del 15 al 30 de octubre, luego 29 días del 31 de octubre al 28 de noviembre, y posteriormente 15 días del 4 al 18 de diciembre. A esto se suman 6 permisos remunerados que totalizan 16 días adicionales, un descanso compensatorio por Semana Santa de 6 días, y 6 comisiones de servicio fuera de su despacho que suman 25 días. En total, las ausencias del cónsul superaron los 100 días hábiles, aunque el funcionario no tomó vacaciones ni licencias ordinarias durante el periodo señalado, lo que ha generado inquietud sobre los mecanismos de control y seguimiento de los funcionarios en el servicio exterior colombiano.
Reacciones y postura oficial
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia sostuvo que todos los procedimientos se realizaron conforme a la normativa vigente y que las ausencias fueron cubiertas para garantizar la continuidad en la atención consular. Desde la Cancillería aseguraron que la delegación de funciones a otros funcionarios permitió mantener el servicio a los colombianos residentes en Antofagasta. Sin embargo, la revelación del informe ha despertado malestar entre la comunidad colombiana en esa ciudad chilena, donde numerosos residentes afirmaron sentir que no tenían cónsul, según citó el medio que publicó la investigación. No se atribuyeron estas declaraciones a nombres ni cargos específicos, pero reflejan una percepción de abandono entre los connacionales que requieren servicios consulares como trámites de pasaportes, registros civiles o asistencia legal.
Yilber Benítez Palacios asumió el cargo de cónsul general en Antofagasta en 2024, convirtiéndose en el primer afrocolombiano en liderar ese consulado, un nombramiento que fue destacado por el Ministerio como un hito de inclusión étnica en la diplomacia colombiana. Antes de su carrera diplomática, Benítez fue reconocido por iniciativas de inclusión étnica y educación en Colombia, y es abogado graduado de la Universidad Libre, con una especialización en Gerencia del Talento Humano de la Universidad de Asturias, España. Esta trayectoria contrasta con las actuales dudas sobre el manejo de sus ausencias, pues el informe no especifica si las licencias médicas, emitidas por Medicina General y Ortopedia y Traumatología, corresponden a una condición que justifique una ausencia tan prolongada sin que se activaran mecanismos de reemplazo definitivo o una junta médica que evalúe su capacidad para seguir en el cargo.
«Todos los procedimientos se realizaron conforme a la normativa vigente»
Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia
La situación ha puesto en el centro del debate los protocolos de seguimiento de los funcionarios en el servicio exterior, donde las distancias geográficas y la autonomía de los consulados dificultan la supervisión directa. Mientras la Cancillería defiende la legalidad de los procedimientos, el caso de Benítez Palacios abre interrogantes sobre si es necesario fortalecer los controles para evitar que ausencias prolongadas, sin rendición de cuentas claras, afecten la atención a los colombianos en el extranjero. La investigación de Caracol Radio, que obtuvo el informe administrativo, no ha recibido hasta el momento una respuesta detallada del cónsul sobre su estado de salud ni sobre las razones específicas de sus múltiples incapacidades, lo que mantiene la polémica activa en un año donde la gestión consolar ha sido puesta bajo la lupa.












