El exfiscal general de la Nación, Francisco Barbosa, solicitó formalmente el martes 30 de junio de 2026 una investigación penal contra el senador Iván Cepeda, del Pacto Histórico, por promover un llamado a la desobediencia civil pacífica que, según el exfuncionario, busca desconocer el triunfo electoral del presidente electo Abelardo de la Espriella. Barbosa se pronunció a través de su perfil en la red social X, donde afirmó que la conducta y el discurso del congresista «debe ser investigado penalmente», al considerar que constituye una amenaza contra la democracia y el mandato popular. La solicitud se da horas después de que Cepeda, excandidato presidencial que obtuvo más de 12.700.000 votos en las elecciones del 21 de junio, condicionara su reconocimiento al gobierno entrante y anunciara acciones de desobediencia civil.
En su mensaje, Barbosa fue enfático al señalar que «el presidente Abelardo de la Espriella fue elegido por el pueblo y su elección fue reconocida por la autoridad electoral. Acá no puede venir nadie a desconocer la democracia, ni el mandato del pueblo». El exfiscal también instó al país a «rodear sus instituciones y al presidente» frente a lo que calificó como una amenaza directa al orden constitucional. La diferencia electoral entre De la Espriella y Cepeda fue de apenas 0,96%, un margen estrecho que ha avivado la polarización política en el país.
El pliego de condiciones de Iván Cepeda
El mismo martes, Iván Cepeda anunció de manera oficial un conjunto de exigencias para reconocer la legitimidad del gobierno de Abelardo de la Espriella. Entre ellas, el senador del Pacto Histórico exige que el presidente electo renuncie a su nacionalidad estadounidense, aclare sus posibles vínculos con agencias de seguridad de Estados Unidos, asegure el respeto a la soberanía nacional, cese la persecución política contra sectores alternativos y garantice que no se extraditará al presidente saliente Gustavo Petro. Cepeda advirtió que, de no cumplirse estas condiciones, adelantará una desobediencia civil pacífica y convocó a sus electores a hacer lo propio.
«Esto significa, y así lo anuncio de manera tajante y oficial, que sin que este conjunto de situaciones se aclare totalmente y sin que De la Espriella renuncie a su condición de ciudadano estadounidense, probablemente también de miembro de una agencia de seguridad estadounidense, no debería posesionarse como presidente de la República. Y que, de hacerlo, su posesión estará viciada sin lugar a dudas de ser ilegal e ilegítima».
Iván Cepeda, senador del Pacto Histórico
El senador fue más allá al afirmar que «no me prestaré para esta violación de nuestra soberanía y emprenderé el camino de la desobediencia civil pacífica, que implica no reconocer la autoridad de alguien que no responde a la defensa de la soberanía nacional». Estas declaraciones generaron fuertes reacciones en plataformas digitales, donde se dividen las opiniones entre quienes respaldan la postura de Cepeda y quienes la consideran un atentado contra la institucionalidad. El país sigue atento al desarrollo de este nuevo capítulo de la confrontación política, mientras el presidente electo De la Espriella aún no se ha pronunciado oficialmente sobre las exigencias del líder opositor.












