El plantel profesional y el cuerpo técnico de Deportivo Pereira tomaron una decisión sin precedentes en la historia reciente del club: se negaron a viajar a Cali para el partido amistoso de pretemporada frente al Deportivo Cali y advierten que tampoco se presentarán al primer compromiso oficial de la Liga BetPlay, programado para el viernes 24 de julio a las 6:10 p.m. frente a Llaneros en el estadio Bello Horizonte – Rey Pelé de Villavicencio. La medida de presión obedece a una deuda de tres quincenas salariales que la institución mantiene con los futbolistas y el cuerpo técnico, una crisis que viene gestándose desde finales de la temporada 2025 y que ya había provocado sanciones por parte de la FIFA y la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales.
La noticia, difundida inicialmente a través de las redes sociales por los periodistas Samuel Duque y Felipe Sierra, no ha tenido respuesta oficial del presidente del club, Álvaro de Jesús López, quien hasta ahora se ha limitado a convocar a una asamblea ordinaria para el próximo 14 de julio, con el fin de informar sobre la situación financiera. El silencio del máximo directivo ha generado un fuerte malestar tanto al interior del vestuario como en la hinchada, que ve cómo el equipo, tras un pésimo primer semestre en el que apenas logró una victoria en 19 jornadas de liga, enfrenta ahora una crisis institucional que amenaza con dejar al club sin jugar su primer partido oficial de la temporada.
Un silencio que incomoda
El periodista Sebastián García, en una columna publicada en El Diario del Otún, responsabilizó directamente al presidente López por la falta de comunicación en medio de la crisis. “No se trata de aparecer solo cuando conviene, ni de administrar el club desde la distancia comunicativa. Cuando una institución viene de tocar fondo y está por iniciar un nuevo semestre, la obligación mínima de sus directivos es explicar qué está pasando”, escribió García, quien también cuestionó la falta de pronunciamiento sobre la continuidad del técnico Arturo Reyes. “Su silencio ya no parece prudencia institucional, sino desconexión con una hinchada que merece respuestas. Pereira no puede seguir enterándose de su propio equipo por rumores de redes sociales, versiones sueltas o comentarios de pasillo”, agregó el periodista.
“No se trata de aparecer solo cuando conviene, ni de administrar el club desde la distancia comunicativa. Cuando una institución viene de tocar fondo y está por iniciar un nuevo semestre, la obligación mínima de sus directivos es explicar qué está pasando”
Sebastián García, periodista en El Diario del Otún
El malestar se suma a una crisis que ya había obligado al club a desprenderse de varios jugadores al cierre de 2025 y que ahora, con la deuda de tres quincenas, pone en riesgo el inicio del segundo semestre de la Liga BetPlay. García también apuntó directamente a la gestión deportiva: “La continuidad de Arturo Reyes también exige explicaciones. Después de los resultados obtenidos, la ciudad tiene derecho a saber por qué sigue al frente del equipo y cuál es el respaldo deportivo que justifica esa decisión. No basta con mantener un técnico; hay que sostener una idea, un proyecto y unos resultados”. Mientras tanto, los jugadores y el cuerpo técnico mantienen su postura firme: no se moverán hasta que la directiva cumpla con lo prometido y garantice el pago de los salarios atrasados.












