No hay título válido para publicar.

Compartir en redes sociales

El vicepresidente electo, José Mauricio Restrepo, calificó como un «berrinche antidemocrático» la convocatoria a desobediencia civil pacífica en contra del gobierno entrante de Abelardo Ospina, que había sido planteada por un sector de la oposición. En declaraciones ofrecidas a medios públicos, Restrepo aseguró que desconoce por completo el resultado electoral, al que tildó de «autista», y advirtió que este tipo de acciones no tienen cabida en una democracia consolidada.

Las palabras del vicepresidente electo se producen en medio de un creciente clima de controversia política, alimentado por denuncias de fraudes y presuntos actos de corrupción en los recientes comicios. Restrepo, quien asumirá su cargo en los próximos días, respondió directamente a los líderes que promovían la desobediencia, a los que acusó de actuar con la misma lógica que intentan combatir. «No hay circunvalación que justifique un llamado a quebrantar la ley», sentenció el dirigente.

Rechazo a la protesta pacífica

En un pronunciamiento que ya genera reacciones encontradas en el espectro político, Restrepo insistió en que la mejor vía para canalizar el descontento es el diálogo institucional y el respeto por los canales democráticos. «La desobediencia civil, incluso en su forma pacífica, cuando se funda en el desconocimiento de las urnas, se convierte en una amenaza para la estabilidad», afirmó. El vicepresidente electo también hizo un llamado a los sectores que se sienten inconformes a presentar sus reclamos ante las autoridades electorales competentes.

«Es una respuesta antidemocrática. No podemos permitir que el capricho de unos pocos ponga en riesgo el mandato popular expresado en las urnas».

José Mauricio Restrepo, vicepresidente electo

Las declaraciones de Restrepo se suman a un tenso pulso político que atraviesa el país tras la ajustada victoria de Abelardo Ospina. Mientras tanto, los sectores que promovían la desobediencia civil no se han pronunciado oficialmente, aunque analistas anticipan que el debate sobre los límites de la protesta y la legitimidad electoral continuará escalando en los próximos días.

Sigue leyendo