La Fiscalía General de la Nación imputó al ciudadano británico Matthew Ashley Foster-Smith, de 46 años, por los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento de elemento material probatorio, tras el hallazgo del cuerpo descuartizado de Natalia Villalba Angarita, una modelo cucuteña de 36 años, en un apartamento del norte de Bogotá. La audiencia de imputación se realizó el pasado 1 de julio de 2026, luego de que el cuerpo de la víctima fuera descubierto el 22 de junio en una maleta ubicada dentro de la ducha del inmueble, en la localidad de Chapinero. Durante la investigación, se reveló que Foster-Smith intentó seguir recibiendo giros desde Reino Unido mientras huía, alegando ante entidades bancarias que había sido secuestrado, drogado y asaltado en Colombia, una coartada que, según la Fiscalía, buscaba financiar su fuga y encubrir el crimen.
De acuerdo con el dictamen del Instituto de Medicina Legal, Natalia Villalba recibió un golpe en la cabeza que le causó la muerte, y posteriormente su cuerpo fue descuartizado y depositado en una maleta. El director general del Instituto, Ariel Emilio Cortés Martínez, explicó que el asesino dejó la maleta dentro de la ducha con agua corriente para acelerar la descomposición del cadáver, dificultando así la identificación y el análisis forense. «Le pegaron un golpe. En la cabeza, cuando una persona llega en una maleta, es porque generalmente la persona es descuartizada o por partes es incorporada a la maleta. Eso fue lo que sucedió con ella», señaló Cortés. Y añadió: «Si el cuerpo está en una situación en la cual no hay humedad, se demora más la descomposición. Cuando se usa agua, es más rápida la descomposición del cuerpo, lo que hace que sea más difícil hacer la determinación de temas, por ejemplo, de la ofoscopia».
La coartada del británico para obtener dinero
Tras cometer el feminicidio, Foster-Smith huyó a Quito, Ecuador, pero fue detenido al cruzar la frontera con documentos falsos. La investigación reveló que, mientras estaba prófugo, el acusado envió mensajes a entidades bancarias en Reino Unido solicitando giros de dinero. En esos mensajes, citados por Noticias RCN, afirmó: «Me drogaron, me golpearon y me secuestraron en Colombia. No puedo confirmar qué pasó exactamente, ya que estaba drogado y secuestrado. No sé qué más añadir a esto». En otro mensaje, llegó a decir: «Quiero decir que vi cómo asesinaban a alguien. ¿Es eso relevante?». La Fiscalía sostiene que estos fondos habrían sido utilizados para ocultar el cuerpo y financiar su escape del país.
Antecedentes penales en Reino Unido
Foster-Smith no era un desconocido para la justicia. En 2020 fue condenado a 18 meses de prisión en Reino Unido por acosar a su expareja y difundir imágenes sexuales sin consentimiento, un delito conocido como «pornografía de venganza». El diario Daily Mail reportó que publicó fotos íntimas de su exnovia en redes sociales tras la ruptura. Posteriormente, en 2023, un nuevo fallo lo halló culpable de acoso contra la misma víctima y de violar una orden de alejamiento. Estos antecedentes, sumados a la crudeza del crimen, han generado conmoción tanto en Colombia como en el Reino Unido.
Denuncia de otro huésped refuerza hipótesis de drogas
Un elemento adicional de la investigación es la denuncia presentada por el ciudadano estadounidense Cameren Gregory, quien compartió habitación con Foster-Smith en un hostal de Bogotá a comienzos de junio de 2026, días antes del asesinato. En el reporte oficial de la Secretaría de Seguridad de Bogotá, Gregory relató que «en varias ocasiones se despertaba en las tardes y dormía más de 15 horas, lo que no es usual. Cuando se despertaba, se sentía muy mareado y como si estuviera drogado. Adicionalmente, reporta que sentía dolor en sus partes íntimas, pero Cameren cree que tal vez pudo usar drogas con él». Este testimonio refuerza la hipótesis de que el británico utilizaba sustancias para someter a sus víctimas, un patrón que también se insinuó en documentos judiciales británicos donde Foster-Smith, en conversaciones con amigos, dijo: «Si voy a acabar golpeado, que valga la pena».
«Le pegaron un golpe. En la cabeza, cuando una persona llega en una maleta, es porque generalmente la persona es descuartizada o por partes es incorporada a la maleta. Eso fue lo que sucedió con ella»
Ariel Emilio Cortés Martínez, director general del Instituto de Medicina Legal
Foster-Smith fue expulsado de Ecuador y puesto a disposición de las autoridades colombianas, donde actualmente enfrenta el proceso judicial. La Fiscalía continúa investigando el móvil del feminicidio, que aún no se ha detallado oficialmente, mientras que la defensa del acusado no se ha pronunciado públicamente. El caso ha reavivado el debate sobre la violencia de género y la necesidad de mecanismos más efectivos para prevenir estos crímenes, especialmente cuando los victimarios cruzan fronteras para evadir la justicia.












