Desde julio, peajes Andes, Fusca y Unisabana suben a $16.100 en el norte de Bogotá

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Desde el pasado 1 de julio de 2026, los conductores que transitan por los peajes Andes, Fusca y Unisabana, ubicados en los accesos al norte de Bogotá, empezaron a pagar tarifas más altas. El incremento, aplicado de forma gradual por la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), el Ministerio de Transporte y la concesionaria Acces Norte, responde a compromisos contractuales para financiar el proyecto Accesos Norte Fase II. Este plan de obras incluye la ampliación de la autopista Norte, la segunda calzada de la carrera Séptima y la construcción de la perimetral de Sopó, con el objetivo de mejorar la conexión entre la capital y los municipios de la Sabana Centro y Norte.

El ajuste tarifario se ejecuta en una primera fase de un esquema escalonado que se extenderá hasta julio de 2027. Según lo pactado en el contrato de concesión, el aumento contempla dos componentes diferidos: uno de 2.500 pesos, previsto desde 2023, y otro de 700 pesos, correspondiente a 2026, ambos calculados a valores de diciembre de 2019. Para evitar un impacto abrupto en los usuarios, las autoridades decidieron aplicar los incrementos de manera progresiva, garantizando así la sostenibilidad de la operación y el mantenimiento de las vías del corredor Accesos Norte.

Nuevas tarifas y flujo vehicular

Con el incremento, los vehículos particulares que cruzan estos peajes ahora pagan 16.100 pesos, lo que representa un alza del 5,92% frente a la tarifa anterior. Para buses pequeños y camiones de dos ejes, el costo es de 27.800 pesos, mientras que los vehículos de carga pesada experimentaron aumentos que varían hasta un 1,32% según su categoría. En el peaje Andes, uno de los más transitados del corredor, circulan más de 12,5 millones de vehículos al año, lo que evidencia la magnitud del impacto de esta medida en los bolsillos de los conductores y la importancia de las obras que se financiarán.

El Ministerio de Transporte y la ANI han señalado que el ajuste responde a obligaciones contractuales previamente establecidas y que su aplicación escalonada busca minimizar el efecto en los usuarios. Las autoridades esperan que, una vez finalizadas las obras de ampliación, los tiempos de desplazamiento en una de las principales entradas y salidas de Bogotá se reduzcan significativamente, mejorando la movilidad en la región.

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