El entrenador de la Selección Colombia, Néstor Lorenzo, ofreció este miércoles una rueda de prensa en Kansas City, Estados Unidos, en la víspera del partido de dieciseisavos de final del Mundial 2026 contra Ghana, programado para el viernes 3 de julio. El técnico argentino abordó múltiples aspectos tácticos, físicos y reglamentarios de cara al compromiso de eliminación directa, en una edición histórica que por primera vez reúne a 48 selecciones y que ya ha visto caer a favoritas como Bélgica e Inglaterra.
Lorenzo comenzó por desmontar los estereotipos sobre el fútbol africano, destacando la evolución del juego en ese continente. «Los jugadores senegaleses, los jugadores de Ghana, los jugadores de Argelia o de Marruecos juegan en los mejores clubes de Europa. Ya no podemos generalizar a los equipos africanos con alguna característica especial, más que la física, que son muy dotados físicamente. En cuanto a la calidad técnica o a la característica de los jugadores, se han diversificado mucho esa idea que teníamos de correr y nada más. Juegan muy bien y juegan en los mejores equipos de Europa», afirmó.
Análisis táctico de Ghana y la importancia del descanso
Sobre el rival de turno, el estratega colombiano describió a Ghana como «un equipo ordenado, pero agresivo cuando sale a presionar, agresivo cuando ataca». Además, adelantó que no está seguro de que los africanos planteen un bloque bajo, sino que posiblemente intentarán sorprender o salir con todo desde el inicio. «No estoy tan seguro de que Ghana vaya a presentar un bloque bajo. A lo mejor quiere sorprender o sale a buscarlo con todo», señaló Lorenzo.
El entrenador también puso énfasis en el desgaste que acumula el plantel tras los viajes y cambios de huso horario. «El descanso primero. El campeonato empieza a ser denso desde lo físico, sobre todo por los viajes, los cambios horarios, los protocolos que hay que cumplir, que hay que respetar. Cambiás de hotel, cambiás de ciudad, cambiás de huso horario. Todo eso ya empieza a ser un poco más agotador y hay que preservar la integridad y la capacidad física al tope, porque vamos a necesitar todo para mañana», explicó.
Consultado sobre las nuevas reglas implementadas por la FIFA, Lorenzo valoró positivamente la norma que obliga a retirar del campo al jugador que recibe atención médica. «Creo que esa dio resultado porque se han atendido muchísimos menos jugadores. Es la más efectiva», afirmó. Sin embargo, fue crítico con la aplicación de la regla de los cinco segundos para los saques laterales. «El árbitro levanta la mano y empieza a contar antes de que Santiago agarre el balón. Yo tengo la foto porque, viendo el partido, después le saqué la foto. A veces el árbitro te da tiempo y te avisa cuando agarrás el balón y estás así, empieza a contar. No es algo que se maneje todavía de la mejor manera, me parece», dijo, refiriéndose a una jugada del partido anterior contra Portugal.
Luis Díaz, la confianza intacta y la paridad del torneo
En cuanto al rendimiento individual, Lorenzo se refirió a Luis Díaz, quien debutó con gol y asistencia ante Uzbekistán pero luego decayó. «Lucho es un jugador desequilibrante que siempre esperamos que aparezca en todos los partidos. Ha aparecido, le han anulado goles», recordó. «Por un poquito lo encontraron adelantado, le cobraron un foul que fue dudoso también. Pero Lucho ha hecho buenos partidos», agregó. Y concluyó con un deseo: «Siempre está la expectativa en él por lo gran jugador que es (…) Ojalá que lo haga el día de mañana y que pueda convertir y ser figura».
El técnico también comparó la dinámica con sus jugadores con la relación que tiene con su madre, Luisa, de 89 años. «Los consejos de las madres son siempre los mismos. No se cansan de repetir. Un poco es lo que pasa con nosotros y los jugadores. Los jugadores ya me conocen; cuando ven un gol, dicen: ‘Uy, si lo viera el profe’. Porque estamos siempre con los mismos detalles o tips que uno les dice continuamente para tenerlos en alerta», compartió entre risas.
Finalmente, Lorenzo manifestó su sensación sobre el equilibrio que reina en el Mundial. «La sensación es de una paridad increíble y que está para cualquiera. Como pasó Bélgica, como pasó Inglaterra, creo que hay que tener, aparte de jugar bien, esa cuotita de efectividad y de suerte. Ojalá nos toque», cerró el entrenador, que dirige a Colombia en busca de los octavos de final en esta cita mundialista.












