La Selección Colombia afronta este viernes su primer gran examen a vida o muerte en la Copa Mundial de la FIFA 2026
El Kansas City Stadium de Missouri será el escenario donde la ‘Tricolor’ buscará sellar su clasificación a los octavos de final enfrentando a la siempre física y peligrosa selección de Ghana


El duelo arrastra una narrativa intensa y un condimento especial en los banquillos: el reencuentro con un viejo conocido de la casa, el estratega portugués Carlos Queiroz.
Tras una sólida fase de grupos donde clasificó como líder invicta, el equipo de Néstor Lorenzo llega con viento a favor. Sin embargo, en las llaves de eliminación directa el margen de error es inexistente y el rival propone un cruce de estilos de máxima exigencia.
El buen juego de Colombia ha despertado elogios internacionales, pero en la previa, Néstor Lorenzo prefirió bajarle los decibelios a la euforia general para quitarle presión a sus dirigidos:
“Es un elogio, pero prefiero no estar en ese sitio de favorito. Ser favorito es un peso. Antes nos decían que éramos favoritos y nos costaba; el grupo ha aprendido a convivir y a jugar con esa presión, pero aquí la línea es infinita entre quién pasa y quién se queda por fuera”, dijo el entrenador del equipo nacional.
El estratega argentino enfatizó que, aunque el presente de la Selección muestra un crecimiento notable, la exigencia en esta instancia obliga a jugar sin desconexiones mentales durante los 90 minutos.
El picante de Queiroz: elogios a Colombia y dardos a la FIFA
Al otro lado del pasillo, Carlos Queiroz ha encendido el ambiente previo. El timonel luso, quien dirigió a Colombia entre 2019 y 2020, se deshizo en elogios hacia la calidad técnica de sus antiguos dirigidos, comparando el nivel de la actual ‘Tricolor’ con la expresión de fútbol que él mismo orientó:
“Conozco bien el equipo y los jugadores de Colombia. Es obligación estudiar a la Colombia de hoy, no a la de ayer, estamos enterados de su calidad. Me recuerda un poco a mi Colombia de la Copa América, es un muy buen equipo”, apuntó
Sin embargo, fiel a su estilo directo, Queiroz desvió la atención de los nombres propios para lanzar una dura crítica contra el formato expandido del Mundial, a pesar de haberse clasificado como uno de los mejores terceros del Grupo L. «Participar en la Copa del Mundo debería ser algo excepcional. Incluso los partidos de clasificación pierden su sentido y su significado porque son demasiados», afirmó.
En el plano estrictamente futbolístico, Queiroz conoce el ADN del jugador colombiano pero confía en el «corazón y alma» de sus futbolistas ghaneses, a quienes define como habilidosos, explosivos y letales en las situaciones de uno contra uno.
La pizarra de Lorenzo: las variantes para romper «el muro»
Gran parte del entorno deportivo anticipa que Ghana podría plantear un bloque defensivo bajo y denso para neutralizar el circuito ofensivo nacional. Ante la posibilidad de «rebotar contra un muro», Lorenzo ensaya variantes clave:
- El antídoto táctico: Para Lorenzo, la clave estará en la «precisión, mucha movilidad, llegada al espacio y el remate de media distancia». En este último apartado, nombres como Gustavo Puerta ganan enteros para ser alternativas desde la frontal del área.
- Equilibrio en las transiciones: Al jugar con laterales de proyección alta, Colombia deberá extremar precauciones ante las transiciones veloces y la aceleración increíble que caracteriza al conjunto africano.
- El once en el tablero: Aunque Lorenzo mantiene la base con Camilo Vargas en el cerrojo del arco, se prevén ajustes nominales en las bandas defensivas para contener el uno contra uno de Ghana. En el frente de ataque, el respaldo para Luis Díaz es absoluto; el cuerpo técnico confía en que el extremo del Liverpool rompa su sequía anotadora en esta jornada definitiva.
No hay mañana para ninguna de las dos escuadras. Colombia saltará al césped con la firme convicción de plasmar su identidad alegre y ofensiva, eludir las etiquetas de candidato y firmar su tiquete directo hacia los octavos de final de la cita global.












