Colombia conmemoró este viernes 4 de julio el aniversario número 35 de la Constitución Política de 1991, una fecha que reunió a las principales entidades del Estado en actos y comunicados oficiales que exaltaron el legado de la Carta Magna en la ampliación de derechos y la consolidación democrática. La Defensora del Pueblo, Iris Marín; el Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco; y la Corte Constitucional, que organizó el evento “Un pacto vivo que nos une”, encabezaron las voces que llamaron a fortalecer los consensos y defender la diversidad como pilares del pacto social. Las ceremonias, que incluyeron espacios de diálogo con juristas y académicos, se desarrollaron principalmente en Bogotá y estuvieron acompañadas por comunicados institucionales que resaltaron el carácter de la Constitución como un hito democrático.
El origen de este texto supremo se remonta a un proceso de apertura democrática que comenzó en los años ochenta, con las negociaciones del gobierno de Belisario Betancur (1982-1986) con grupos armados, y culminó con la elección de una Asamblea Constituyente el 9 de diciembre de 1990, integrada por 70 delegados. Desde entonces, la Constitución ha sido reformada en más de 35 ocasiones a lo largo de tres décadas, lo que evidencia tanto su capacidad de adaptación como los desafíos para mantener su estabilidad normativa, según señaló el ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, quien participó en los debates y destacó que, pese a las modificaciones, el texto sigue siendo un referente para la defensa de derechos y la democracia.
Un legado de derechos y democracia
En su mensaje conmemorativo, la Defensora del Pueblo, Iris Marín, realizó un balance del impacto de la Carta Política en la vida nacional. “La Constitución ha sido la base para fortalecer la democracia, proteger la dignidad humana, garantizar las libertades, reconocer a los pueblos étnicos, avanzar en la igualdad de las mujeres y también de las personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas, proteger a las niñas, a los niños, a los adolescentes, ampliar la participación ciudadana y abrir paso a la protección de la naturaleza y de los territorios”, afirmó. Las palabras de Marín fueron respaldadas por un comunicado de la Defensoría que insistió en la necesidad de que el texto constitucional se refleje en la cotidianidad de los ciudadanos. “La Constitución debe sentirse en la vida cotidiana de las personas, en el acceso a la salud, la educación, la justicia, en la protección de líderes y lideresas sociales, en las garantías para la protesta social y para la libertad de prensa, en la defensa de la naturaleza, en las posibilidades de vivir sin miedo y con dignidad”, señaló la entidad.
«La Constitución consagra los derechos, garantiza la democracia, promueve la participación y fortalece el Estado Social de Derecho»
Gregorio Eljach Pacheco, Procurador General de la Nación
El Procurador General, Gregorio Eljach Pacheco, se sumó a la conmemoración con un mensaje institucional en el que reafirmó el valor de la Constitución como eje del ordenamiento jurídico. “La Constitución consagra los derechos, garantiza la democracia, promueve la participación y fortalece el Estado Social de Derecho”, expresó, en sintonía con el llamado general a no dar por sentado los avances logrados. El evento de la Corte Constitucional, titulado “Un pacto vivo que nos une”, reunió a magistrados, juristas, académicos e investigadores nacionales e internacionales para debatir los desafíos del constitucionalismo contemporáneo, en un escenario que buscó recordar que la Carta de 1991 no es un documento estático, sino un acuerdo en permanente construcción.
Las conmemoraciones de este 4 de julio sirvieron también para que las entidades estatales reiteraran la urgencia de reforzar la convivencia democrática, rechazar la violencia y proteger a quienes defienden los derechos humanos. En un contexto donde la protesta social y la libertad de prensa enfrentan tensiones, los actos oficiales hicieron énfasis en que el legado de la Constitución de 1991 solo se mantendrá vigente si la ciudadanía y las instituciones trabajan juntas para hacerla efectiva en cada rincón del país. Con 35 años de historia y más de tres décadas de reformas, el pacto constitucional colombiano sigue siendo, como lo definió la Defensoría, una hoja de ruta para vivir con dignidad y sin miedo.












