El arquero Camilo Vargas grabó su nombre en la historia del fútbol colombiano al establecer un nuevo récord de imbatibilidad en Mundiales. Durante la victoria 1-0 ante Ghana en los dieciseisavos de final del Mundial 2026, el guardameta alcanzó los 255 minutos consecutivos sin recibir un gol, superando la marca de 254 minutos que ostentaba David Ospina desde ediciones anteriores.
El récord se construyó sobre una sólida defensa que solo ha permitido un tanto en todo el torneo, precisamente en el debut ante Uzbekistán en la primera fecha de la fase de grupos. A partir de ese momento, Colombia mantuvo su arco en cero durante tres partidos consecutivos: ante República Democrática del Congo, Portugal (0-0) y Ghana (1-0). Este invicto defensivo ha sido clave para que la selección dirigida por Néstor Lorenzo avance en la Copa del Mundo que se disputa en México, Estados Unidos y Canadá.
Un título largamente esperado
Camilo Vargas, bogotano de 37 años, disputa su tercera Copa del Mundo, pero esta es la primera como titular indiscutible. En Brasil 2014 y Rusia 2018 fue suplente de David Ospina, quien ahora ocupa el rol de tercer arquero en la convocatoria. Vargas, formado en las divisiones menores de Independiente Santa Fe, debutó profesionalmente en 2007 y desde entonces ha forjado una carrera de alto nivel. Con Santa Fe ganó la Copa Colombia en 2009 y dos ligas locales, además de ser semifinalista de la Copa Libertadores en 2013. Luego vistió las camisetas de Atlético Nacional, Argentinos Juniors y Deportivo Cali, antes de dar el salto al Atlas de México, donde se convirtió en figura del bicampeonato de la Liga MX en 2021 y 2022, obteniendo incluso el Balón de Oro al mejor jugador del fútbol mexicano.
Con la Selección Colombia, Vargas ya había sido el arquitecto principal en la Copa América 2024 y en las Eliminatorias rumbo al Mundial 2026. Ahora, en la máxima cita orbital, su seguridad bajo los tres palos ha sido fundamental para que el equipo sueñe con avanzar más allá de los octavos de final. El récord de 255 minutos sin recibir gol no solo lo consagra individualmente, sino que refleja el trabajo colectivo de una defensa que ha encontrado en su arquero a un líder silencioso pero determinante.











