Desde julio de 2026, buses del SITP en Bogotá solo pararán en zonas autorizadas

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A partir del 1 de julio de 2026, los buses del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) de Bogotá solo podrán detenerse en paraderos autorizados clasificados como A, B, C y D, bajo sanción económica y disciplinaria para los conductores. La medida fue difundida por un conductor del SITP a través de un video en redes sociales, en el que explica el nuevo sistema a los usuarios para evitar reclamos y agresiones. Los conductores deberán obedecer la señalización de cada paradero, que incluye una tabla con el código de ruta, por ejemplo 221B00. El bus cuenta con una unidad lógica que detecta automáticamente si la parada es autorizada; si no, emite un pitido y registra la infracción.

El anuncio responde a una problemática histórica del SITP: las paradas no reguladas, que generaban detenciones arbitrarias y conflictos entre conductores y pasajeros. El video, que circula con el objetivo de educar a los usuarios, muestra cómo el sistema tecnológico ha sido implementado para imponer orden en el ascenso y descenso de pasajeros y reducir las sanciones que enfrentan los empleados del sistema. Los paraderos están distribuidos en cuatro categorías, siendo A y B los más comunes, mientras que C y D se utilizan cuando confluyen muchas rutas.

El sistema tecnológico y las sanciones al conductor

En el video, el conductor —cuya identidad no fue revelada— explica con detalle el funcionamiento: “Mire, les voy a explicar algo pa que no me sigan echando la madre cuando no les paro”. Según su relato, cada ruta tiene asignado un paradero específico dentro de la clasificación. “Los paraderos están distribuidos en A, B, C y D. La mayoría hay paraderos A y B. Ya cuando son muchas rutas, sacan otro paradero que es C y otro es D”, señala. El conductor muestra cómo en la señalización se lee el código de la ruta, y afirma: “A mí me ordenan parar en el paradero B. Yo tengo que parar en el B. Miren, si ven allá la tablita, si ven allá, ahí dice claramente 221B00. Y ahí está la ruta. ¿Sí? Si yo abro la puerta, ahí me va a marcar la parada”.

“Pero si yo paro donde usted me saca la mano, que es un paradero que no es autorizado, me la van a mentar es la empresa a mí. Por lo menos”

Conductor del SITP (en video difundido en redes sociales)

El sistema —que opera a través de la unidad lógica del bus— registra cada apertura de puerta y la compara con la ubicación del paradero autorizado. El conductor ilustra el error: “Vea, este es el A, ya no es mi paradero. Miren, la unidad lógica me manda automáticamente al otro paradero. Y si yo paro en este, y si yo paro en este, que es el A, y abro la puerta. Miren: parada no autorizada. Entonces, es una multica para mí”. La sanción incluye una multa económica y una medida disciplinaria contra el conductor, lo que ha generado temor entre los trabajadores del sistema. El mismo conductor advierte que muchos usuarios insisten en levantar la mano en cualquier punto, y cuando el bus no se detiene, se producen reclamos verbales e incluso agresiones en los semáforos: “Ahora vamos a ir allá al otro paradero, que es el A. A veces sacan la mano en ese y uno no les para y lo alcanzan a uno en el semáforo y lo rellenan a uno a madres, por lo menos”.

La medida pretende mejorar la eficiencia y el orden en el servicio, pero enfrenta el reto de la resistencia de los pasajeros, acostumbrados a paradas no reguladas. El conductor invita a los usuarios a fijarse en las tablas de señalización, donde aparecen todas las rutas que paran en cada paradero. “Por eso no se les puede parar donde sacan la mano, sino en el paradero. Tiene que fijarse si es el A o el B. ¿Y cómo saben si esa ruta le para ahí? Pues miren en la tabla. Ahí aparecen todas las rutas”, concluye. Con la entrada en vigor el 1 de julio de 2026, se espera que tanto conductores como usuarios se adapten a este nuevo sistema de paradas autorizadas, que busca poner fin a las detenciones arbitrarias en la capital.

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