La Asociación de Bananeros del Magdalena y La Guajira (Asbama) reportó la suspensión de labores en varias fincas bananeras del departamento del Magdalena debido a amenazas de grupos armados ilegales, situación que ya afecta el ritmo de las exportaciones. El presidente del gremio, José Francisco Zúñiga, señaló que el deterioro de la seguridad se concentra especialmente en municipios como Zona Bananera, Ciénaga, El Retén, Aracataca y Fundación, donde organizaciones criminales ejercen una presión constante mediante extorsiones dirigidas a grandes, medianos y pequeños productores. Los grupos armados, atribuidos al Clan del Golfo y a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada de Santa Marta (Los Pachencas), ingresan armados a las plantaciones, interrumpen las labores y entregan números telefónicos a los administradores para exigir pagos a cambio de seguridad.
La paralización de las actividades impacta directamente la cadena de producción y la salida del banano hacia los puertos, en un sector que ya venía alertando sobre la crítica situación de inseguridad. De acuerdo con el programa Cómo Vamos de Zona Bananera, la tasa de homicidios en ese municipio supera los 80 homicidios por cada 100.000 habitantes al año, una cifra que evidencia la gravedad del fenómeno. Además de las extorsiones, las amenazas también han ordenado a la población permanecer en sus viviendas y mantener cerrados los establecimientos comerciales, generando un clima de zozobra generalizada.
Promesa incumplida y nuevos llamados
Asbama ha elevado múltiples alertas durante los últimos años sobre esta problemática. En su momento, el entonces ministro de Defensa, Iván Velásquez, anunció la creación del Distrito Quinto de Policía para la Zona Bananera, una iniciativa que, según el presidente del gremio, nunca llegó a materializarse. «Esa iniciativa nunca llegó a materializarse, por lo que las condiciones de riesgo continúan siendo las mismas para productores y trabajadores», declaró Zúñiga. Ante el recrudecimiento de las amenazas, el gremio ha vuelto a plantear sus preocupaciones ante autoridades nacionales y regionales, insistiendo en la necesidad de medidas concretas que garanticen la seguridad en el campo.
«El deterioro de la seguridad se concentra especialmente en municipios como Zona Bananera, Ciénaga, El Retén, Aracataca y Fundación, donde las organizaciones criminales ejercen una presión constante mediante extorsiones dirigidas a grandes, medianos y pequeños productores.»
José Francisco Zúñiga, presidente de Asbama
El llamado urgente del sector bananero se produce en un contexto donde la producción de banano es uno de los principales motores económicos de la región, y la persistencia de estas amenazas pone en riesgo no solo las exportaciones, sino también la estabilidad laboral de miles de trabajadores que dependen de esta actividad. Las autoridades aún no se han pronunciado oficialmente sobre las nuevas denuncias, pero el gremio espera que esta vez las promesas se conviertan en acciones efectivas para frenar el accionar de los grupos ilegales en el Magdalena.












