Falsa alarma: moto abandonada cerca del Batallón Pichincha en Cali no tenía explosivos

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Una falsa alarma por una motocicleta abandonada cerca del batallón Pichincha, en el sur de Cali, movilizó la tarde del domingo 5 de julio de 2026 a unidades antiexplosivos de la Policía Metropolitana, efectivos del Ejército Nacional y agentes de la Secretaría de Movilidad. El hallazgo del vehículo en la intersección de la calle 5 con carrera 89 provocó el cierre durante varias horas de esa importante vía, mientras los equipos especializados descartaban la presencia de explosivos.

La comunidad fue la primera en alertar a las autoridades sobre la motocicleta abandonada, situación que activó de inmediato un protocolo de seguridad debido a los antecedentes de violencia y ataques con vehículos bomba registrados en la zona. Tras una rigurosa inspección por parte del equipo antiexplosivos, se confirmó que no se trataba de un atentado terrorista, lo que permitió reabrir la carrera 89 y normalizar el tráfico en el sector.

Autoridades descartan atentado y ubican al propietario

En un comunicado oficial emitido a las 4:33 de la tarde, la Policía Metropolitana de Cali informó que se habían descartado los temores de una acción violenta. La misma fuente confirmó que el propietario de la motocicleta fue ubicado, y los agentes de tránsito procedieron a inmovilizar el vehículo por falta de documentos.

«Las autoridades descartaron que la motocicleta abandonada en cercanías al batallón Pichincha, se tratara de un atentado terrorista. Tras la revisión del equipo antiexplosivos de la Policía se descartó la existencia de un artefacto. La vía ya fue habilitada».

Policía Metropolitana de Cali, comunicado oficial

El temor a un posible ataque no era infundado. El 24 de abril de 2026, una buseta bomba explotó a pocos metros de instalaciones militares, y el 21 de agosto de 2025 un camión bomba frente a la base aérea Marco Fidel Suárez dejó seis muertos y más de 70 heridos, atentado atribuido a disidentes de las Farc, específicamente al frente Jaime Martínez bajo el mando de alias Iván Mordisco. Estos antecedentes explican la rápida reacción de las autoridades ante cualquier vehículo sospechoso en las cercanías del batallón Pichincha, sede de la Tercera Brigada del Ejército.

Finalmente, tras la inspección y la verificación de que no existía peligro, la carrera 89 fue reabierta y el tráfico se normalizó en el sector. Residentes y transeúntes, que durante varias horas vivieron momentos de tensión, pudieron retomar sus actividades cotidianas mientras las autoridades reiteraban su compromiso con la seguridad de la ciudadanía.

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