Una grave denuncia sacude al departamento de Nariño en la semana posterior a las elecciones presidenciales del 21 de junio de 2026. Disidencias de las Farc, específicamente la organización autodenominada Franco Benavides bajo el mando de alias Iván Mordisco y adscrita al Estado Mayor Central (EMC), habrían desatado una ola de intimidaciones contra la población civil del municipio de Los Andes, también conocido como Sotomayor. El grupo armado, que opera en el suroccidente colombiano, habría citado forzosamente a líderes comunales, ciudadanos comunes e incluso a menores de edad mayores de 14 años a una reunión masiva en un polideportivo rural, con el objetivo de cobrar un “impuesto a la revolución” de 30 millones de pesos a quienes votaron por el presidente electo Abelardo de la Espriella.
La intimidación se realizó a través de audios difundidos por WhatsApp, en los que se conminaba a la población a asistir a la reunión bajo amenazas implícitas. Una vez en el lugar, los asistentes se encontraron con hombres armados que se identificaron como miembros de la organización Franco Benavides. Durante el encuentro, según relatan los testigos, se trataron varios puntos, pero el más grave fue el último: exigieron que dieran un paso al frente quienes hubieran votado por Abelardo de la Espriella. Ante el silencio y el temor de la comunidad, los cabecillas advirtieron que tenían identificados a los electores y que debían pagar un impuesto de 30 millones de pesos. Además, dieron un ultimátum de 24 horas para que los expendedores de drogas abandonaran la zona.
“Todo un pueblo movilizándose, cambiándose de vereda, porque citaron a una reunión. Llegamos a un coliseo en el que se presentaron como la organización Franco Benavides y dijeron que tenían varios puntos a tratar”, relató un habitante de Los Andes que asistió bajo coacción y cuya identidad se protege por seguridad.
Habitante de Los Andes (Sotomayor) que asistió bajo coacción
“Como último punto, pidieron dar un paso al frente a quienes votaron por Abelardo. Nadie se atrevió a salir. Acto seguido, dicen que tienen identificados a los que votaron y que habrá un impuesto a la revolución de 30 millones de pesos que le cobrarán a esas personas”, agregó el mismo testigo.
Habitante de Los Andes (Sotomayor) que asistió bajo coacción
Contexto de violencia postelectoral
La tensión estalló tras la segunda vuelta presidencial que le dio el triunfo a Abelardo de la Espriella, un resultado que las disidencias del EMC no habrían recibido de buena manera. El municipio de Los Andes, en Nariño, concentra la situación de orden público más grave, aunque la organización Franco Benavides tiene presencia en todo el suroccidente del país, incluyendo departamentos como Cauca. Allí, el Bloque Occidental Jacobo Arenas controla zonas estratégicas como el Cañón del Micay y municipios como El Tambo, Argelia, Corinto y Toribío.
En otras regiones del país, el EMC mantiene control territorial a través del Bloque Amazonas o Suroriental, que opera en la Amazonía y la Orinoquía, en departamentos como Guaviare, Caquetá, Vaupés y Amazonas, donde controla corredores fluviales hacia Brasil, Perú y Ecuador. No obstante, la estructura no es homogénea. Existe una disputa interna entre la facción de alias Iván Mordisco y la de alias Calarcá, particularmente en Guaviare, por el control de economías ilegales. Los mapas de expansión de estas disidencias han sido documentados por la Fundación Ideas para la Paz (FIP), la Fundación Paz & Reconciliación (Pares) e informes de inteligencia de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional, que advierten sobre el crecimiento de estas estructuras en vastas zonas del territorio colombiano.












