El niño Moisés Calzadilla, de 11 años, se reencontró este domingo 5 de julio de 2026 con los rescatistas colombianos del equipo USAR COL-1 que lo sacaron con vida de entre los escombros en La Guaira, Venezuela, tras los terremotos del 24 de junio. El emotivo encuentro, cargado de abrazos y sonrisas, ocurrió el mismo día en que los 63 integrantes del equipo colombiano —entre ellos cuatro mujeres y cuatro caninos— regresaban a su país luego de más de 192 horas de trabajo ininterrumpido en la zona más devastada por el sismo. Moisés, acompañado por su padre Lázaro Rubio, agradeció a los socorristas por no haber perdido la esperanza mientras permanecía atrapado durante dos días bajo los escombros.
El rescate de Moisés, que se convirtió en un símbolo de esperanza en medio de la tragedia, duró siete horas y exigió el uso de cámaras de búsqueda y un contacto verbal permanente para localizar al menor a cuatro metros de profundidad. Al liberarlo, los rescatistas le entregaron sus distintivos de uniforme como un gesto de hermandad. Aquella operación, que demandó temperaturas superiores a los 40 grados centígrados y apenas cuatro horas de sueño por día para los equipos, fue posible gracias a la certificación internacional más alta que ostenta USAR COL-1, uno de los 59 equipos del mundo con ese nivel de acreditación otorgado por la ONU.
El drama que dejó los terremotos en La Guaira
Los movimientos telúricos del 24 de junio, con epicentro en La Guaira, provocaron el colapso de numerosas estructuras y dejaron, según cifras del gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, al menos 3.342 fallecidos y 16.740 heridos. En el cementerio La Esperanza de esa localidad, periodistas de la agencia AFP constataron más de 150 cuerpos sin identificar enterrados en fosas individuales, señalizadas con cruces, flores y la inscripción “Identificación especial” junto a la fecha del deceso. El equipo colombiano evaluó 35 sitios afectados y colaboró con otros cinco grupos USAR internacionales.
Antes de partir, el equipo USAR COL-1 fue condecorado por la presidenta encargada de Venezuela con las medallas Héroe de Venezuela y Héroes Caninos de Venezuela, en reconocimiento a su labor. La reclasificación del equipo ante la ONU, lograda antes de la emergencia, ya lo posicionaba como una de las brigadas de rescate urbano más preparadas del mundo. El reencuentro de Moisés con sus salvadores cerró una misión que, más allá de las cifras de devastación, reivindicó el valor de la vida y la solidaridad entre países hermanos.












