Especialistas en dermatología y medicina integrativa han emitido una serie de recomendaciones para el cuidado de la piel durante la temporada de calor, haciendo énfasis en la necesidad de establecer una rutina diaria de limpieza, hidratación y protección solar. En el marco del Día Mundial de la Salud de la Piel, celebrado el 8 de julio en Colombia, el médico dermatólogo Luis Fernando González y la médica integrativa Paola Lozano, gerente médica de Heel Colombia, advirtieron sobre los riesgos de recurrir a remedios caseros y cosméticos de alta potencia sin supervisión profesional.
La dermatitis atópica, una enfermedad inflamatoria crónica que afecta a uno de cada cinco niños en Colombia, es una de las afecciones que más se agrava con las condiciones climáticas del país. Según la Liga Internacional de Sociedades de Dermatología, existen más de tres mil enfermedades cutáneas en el mundo, y más de mil ochocientos millones de personas padecen algún trastorno de la piel. El calor, el sudor, los cambios bruscos de temperatura y el uso de aire acondicionado crean un entorno propicio para que la barrera cutánea se debilite, desencadenando brotes y molestias.
Rutina de tres pilares y precauciones frente a remedios caseros
La recomendación principal de los especialistas es adoptar una rutina sencilla pero constante: limpiar la piel con productos suaves, hidratar inmediatamente después del baño con la piel aún húmeda y aplicar protector solar con un factor de protección igual o superior a 50. En particular, alertaron sobre el uso de productos de cocina como el limón o el tomate, que al exponerse al sol pueden causar dermatitis y manchas permanentes. Asimismo, desaconsejaron la aplicación simultánea de exfoliantes químicos con altas concentraciones de ácido retinoico o ácido glicólico, pues alteran la barrera cutánea y pueden empeorar los cuadros clínicos.
“La piel con dermatitis atópica necesita atención constante, no solo durante los brotes. En climas cálidos como el colombiano, la combinación de sudor, cambios bruscos de temperatura y aire acondicionado crea las condiciones ideales para que la barrera cutánea se debilite. Lo más importante es que los pacientes entiendan su piel: qué la irrita, qué la calma y cuándo es momento de consultar”.
Paola Lozano, médica integrativa y gerente médica de Heel Colombia
Los expertos señalaron que, mientras algunas afecciones agudas pueden mejorar en un plazo de dos a cuatro semanas, las enfermedades crónicas como la dermatitis atópica requieren tratamientos prolongados y personalizados. Entre las señales que exigen una consulta médica inmediata figuran el enrojecimiento persistente, la descamación, la supuración, la aparición de brotes en pecho y espalda, cambios en un lunar preexistente o la presencia de una nueva lesión sospechosa. El estrés también fue identificado como un desencadenante frecuente de brotes.
Como medidas complementarias, los especialistas recomiendan usar ropa ligera de algodón, evitar baños con agua muy caliente y aplicar crema hidratante después del baño manteniendo la piel húmeda. La automedicación y la copia de rutinas ajenas suelen empeorar los cuadros clínicos, por lo que el diagnóstico preciso y el tratamiento individualizado son la vía más segura. “Una piel sana depende de cada individuo”, concluyó el dermatólogo Luis Fernando González, subrayando la importancia de entender las necesidades específicas de cada persona.












