El Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) evalúa la permanencia de Daneidy Barrera Rojas, conocida como Epa Colombia, en la Escuela de Carabineros de Bogotá, tras la realización de un procedimiento estético clandestino dentro del centro de reclusión y un acumulado de 12 incidentes disciplinarios registrados desde septiembre de 2025 hasta julio de 2026. La situación fue puesta en conocimiento de las directivas del Inpec mediante un informe detallado de la mayor Luz Amparo Pinto Rivera, jefe seccional de Carabineros y Protección Ambiental, quien detectó inflamación y equimosis en el rostro de la interna el pasado 2 de junio, a las 10:30 de la mañana. Al ser interrogada, Barrera negó haberse sometido a intervención alguna, pero la investigación posterior reveló que el 31 de mayo, durante el horario de visitas, un visitante le habría aplicado rellenos estéticos en glúteos, pómulos, mentón y labios.
De acuerdo con la versión de Margareth Chacón, compañera de habitación de Barrera, los insumos médicos habrían ingresado el 30 de mayo por la ventana trasera de la habitación, entregados por el intendente Wilson Beltrán. En su declaración, Chacón mencionó que Beltrán recibió un pago a través de Nequi a nombre de su esposa, aunque el uniformado reconoció haber entregado un domicilio que contenía un helado, pero dijo desconocer la presencia de otros elementos. El 3 de junio, durante una inspección, fueron encontrados frascos de lidocaína al 2%, Pisacaína, ácido hialurónico, Newcaína, almohadillas de alcohol con clorhexidina, cápsulas, gasas, suero fisiológico, lancetas retráctiles, agujas hipodérmicas y jeringas, entre otros elementos. Este no es el único hecho que pone en duda la conducta de la influencer: el 3 de septiembre de 2025 se hallaron tres dispositivos móviles en su poder, uno de ellos perteneciente a Barrera; el 13 de diciembre de ese mismo año, en un domicilio, se encontraron 60 jeringas de tres milímetros, 20 jeringas Juvederm Ultra Plus Lidocaine, cuatro jeringas Harmony, dos frascos de bótox y otros insumos camuflados en alimentos. Además, el 17 de enero de 2026, la interna manifestó su intención de regalar un vehículo Mini Cooper morado a su novia.
Un historial de quejas y agresiones verbales
Los incidentes disciplinarios no se limitan a los elementos prohibidos. Desde su ingreso a la Escuela de Carabineros, en agosto de 2025, Barrera ha acumulado 12 cuestionamientos que incluyen insultos a custodios, discusiones con otras reclusas y agresiones verbales a uniformados. El 9 de enero de 2026, según el reporte del patrullero Daniel David Villamil, la interna le habría dicho: “Ya van dos veces con usted; a la tercera, aténgase”. El 14 de marzo del mismo año, se dirigió a la patrullera Tania Nicolle Morales con la frase: “Qué tal esta estúpida de mierda, abusiva”. El episodio más reciente ocurrió el 6 de julio de 2026, cuando no se autorizó el ingreso de un domicilio por fuera del horario permitido y, según el testimonio de Wadith Manzur, Barrera increpó a la mayor Luz Amparo Pinto Rivera diciéndole: “Eso… siga grabando, estúpida”. Este último incidente fue registrado por la misma oficial, quien remitió el informe al Inpec para valorar la conducta de la interna.
«No tenía ninguna novedad y que no se había realizado intervención alguna»
Respuesta de Daneidy Barrera Rojas a la mayor Luz Amparo Pinto Rivera, tras ser preguntada por la inflamación y equimosis.
El teniente coronel Daniel Fernando Gutiérrez, director general del Inpec, tiene en sus manos la decisión sobre la continuidad de Barrera en la Escuela de Carabineros. El informe de la mayor Pinto, junto con el acumulado de incidentes, podría derivar en un traslado a la cárcel El Buen Pastor, un centro de reclusión de mayor seguridad para mujeres en Bogotá. La defensa de la interna, liderada por su madre Martha Cecilia Rojas y el congresista Wadith Manzur, ha intentado mediar en la situación, pero el historial de 12 faltas en menos de un año complica su permanencia en un centro que, hasta ahora, ha sido su lugar de reclusión.












