Al hablar de Caldas, surge una región de marcada diversidad natural que sorprende en cada rincón. En las áreas orientales y en Magdalena Caldense, el entorno natural se presenta como anfitrión, invitando a recorrer cerros cubiertos de verdor, bosques vivos, ríos cristalinos, embalses imponentes y paisajes que propician alejarse del ruido para conectarse con lo esencial.
Esta subregión agrupa destinos donde la aventura, el bienestar, la cultura y las tradiciones se viven de manera auténtica, y cada municipio guarda experiencias únicas que permiten conocer la riqueza natural y el talento de sus comunidades, convirtiendo cada visita en un recuerdo inolvidable.
«El oriente y el Magdalena Caldense representan la esencia de lo que significa Caldas es Natural: territorios donde la riqueza hídrica, la biodiversidad, las tradiciones y el compromiso de sus comunidades se convierten en experiencias turísticas auténticas. Desde nuestro despacho seguimos trabajando para fortalecer estos destinos, impulsar el turismo de naturaleza y generar oportunidades que promuevan el desarrollo económico de nuestros municipios, invitando a propios y visitantes a descubrir un departamento que sorprende en cada recorrido»
La declaración fue realizada por Juanita Espeleta Noreña, secretaria de Desarrollo, Empleo e Innovación de Caldas.
Magdalena Caldense: el encanto de las aguas y la biodiversidad
- La Dorada: Tour Ribereño por el río La Miel, una experiencia que permite navegar por uno de los afluentes más cristalinos del departamento, rodeado de exuberante vegetación, cascadas y una gran diversidad de fauna y flora. Es un plan ideal para quienes buscan aventura, descanso y contacto directo con la naturaleza.
- Samaná: Los Secretos del Volcán, una experiencia que conduce a la Laguna de San Diego, nacida sobre un antiguo volcán de lodo y rodeada de un paisaje que invita a la contemplación. Allí la naturaleza se complementa con el humedal natural más grande de Caldas, aguas termales y escenarios llenos de biodiversidad, convirtiendo este recorrido en una invitación a descubrir uno de los tesoros naturales mejor guardados del departamento.
- Norcasia: Embalse Amaní y el río Moro, escenarios para realizar recorrido en lancha, descubrir cascadas escondidas y disfrutar de un entorno donde la tranquilidad y la biodiversidad son protagonistas.
Oriente de Caldas: tradición, biodiversidad y paisajes que enamoran
- Marulanda: La Ruta de la Lana permite conocer una de las tradiciones artesanales más representativas del departamento. A través de recorridos patrimoniales y experiencias rurales, los visitantes descubren el proceso de elaboración de la lana, la identidad campesina y la riqueza cultural que caracteriza a este municipio.
- Valle de las Cabras: sorprende con un bosque de palma de cera, cascadas y senderos de montaña que pueden recorrerse a pie o a caballo, convirtiéndose en un escenario ideal para los amantes del turismo de naturaleza.
- Marulanda: El Encanto del Colibrí, una experiencia diseñada para observar de cerca estas fascinantes aves, apreciando su colorido, velocidad y belleza en un entorno privilegiado por la biodiversidad.
- Pensilvania: Abre las puertas de la Ruta de la Madera, un recorrido que permite conocer la tradición forestal del municipio, los procesos de transformación de este recurso y el trabajo de las comunidades que han convertido esta actividad en parte fundamental de su identidad.
El oriente y el Magdalena Caldense muestran que, en Caldas, cada destino tiene una historia por contar y una experiencia por vivir. Sus territorios reúnen agua, montañas, biodiversidad y tradiciones para ofrecer a residentes y visitantes un viaje lleno de emociones, paisajes memorables y la calidez humana que caracteriza a los caldenses.












