El presidente Gustavo Petro desató una fuerte controversia política al calificar como “un peligro para la Vida y la Humanidad” al futuro canciller Omar Bula Escobar, designado por el presidente electo Abelardo de la Espriella. La dura crítica fue publicada por el mandatario en su cuenta de la red social X, como reacción directa a una entrevista concedida por la ministra saliente de Ambiente, Irene Vélez Torres, a la agencia The Associated Press. En esa conversación, Vélez expresó su preocupación por un posible retroceso en las políticas ambientales del próximo gobierno, incluyendo el apoyo al fracking y una actitud de escepticismo climático, lo que encendió las alarmas en la actual administración.
En su mensaje, Petro fue contundente: “El nuevo canciller de Colombia a partir del 7 de agosto es un peligro para la Vida y la Humanidad. Irresponsables los que votan y nombran y envían un espectro de la muerte al mundo, desde Colombia”. La declaración se da en el marco de una transición de gobierno que se materializará el próximo 7 de agosto, cuando De la Espriella asuma el poder. La crítica presidencial no solo apunta a la figura del canciller designado, sino que también arremete contra quienes respaldaron su nombramiento, en un contexto donde las políticas ambientales se han convertido en un eje de confrontación entre las dos administraciones.
Preocupación por el negacionismo climático
Irene Vélez Torres, quien ha liderado la cartera de Ambiente durante el gobierno Petro, advirtió en la entrevista que “llegar con una actitud de negacionismo climático es absolutamente peligroso porque estaríamos dándole la espalda a lo que es un problema local, nacional y global”. La funcionaria saliente defendió la gestión realizada, que priorizó la protección de la Amazonía —que abarca el 42% del territorio colombiano— y el reconocimiento de las autoridades indígenas en las decisiones ambientales. Asimismo, alertó sobre el posible regreso de la aspersión aérea con glifosato y la expansión de la minería en páramos, prácticas que su administración combatió.
“Creo que tenemos un legado que con las diferencias que quedan, debería ser rescatado y por eso insistimos en que la justicia social y ambiental tiene que seguir estando en el centro de la agenda política”
Irene Vélez Torres, ministra saliente de Ambiente
Por otro lado, el futuro ministro de Ambiente, Fabio Arjona, ya ha manifestado su respaldo al fracking bajo estrictos controles técnicos y ha criticado lo que denomina “histeria ambiental”. Esta postura, sumada al perfil del canciller Omar Bula Escobar, ha generado una profunda fractura en la visión del desarrollo sostenible del país. La ministra Vélez insistió en que el legado de su gestión debe ser rescatado, especialmente en un momento en que fenómenos climáticos como El Niño pueden modificar los patrones de lluvia, provocar sequías, inundaciones y olas de calor, eventos que ya afectan a diversas regiones de Colombia y el mundo.
La polémica desatada por las declaraciones de Petro pone de manifiesto la tensión entre dos modelos de gobierno opuestos, donde la protección del ambiente y la transición energética se perfilan como los principales campos de batalla política. Mientras la administración saliente defiende un enfoque de justicia social y ambiental, el nuevo gabinete, con figuras como Omar Bula Escobar y Fabio Arjona, parece inclinarse por una explotación más intensiva de los recursos naturales, un escenario que, según los críticos, podría tener consecuencias irreversibles para la vida en el planeta.












