La influenciadora Daneidy Barrera Rojas, conocida en el mundo digital como Epa Colombia, presentó una queja formal ante el Complejo Carcelario y Penitenciario de Alta, Mediana y Mínima Seguridad de Bogotá, denunciando una presunta vulneración de sus derechos fundamentales en la Estación de Carabineros de la Policía Nacional. La acción legal, fechada el 26 de junio de 2026, responde a un expediente disciplinario que acumula 12 señalamientos por parte del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), los cuales ponen en riesgo su permanencia en ese centro de reclusión. La queja fue dirigida al director del complejo, Horacio Bustamante Rojas, y difundida en redes sociales por la también influenciadora Yina Calderón.
En el escrito, Barrera Rojas asegura ser víctima de una persecución sistemática y detalla una serie de irregularidades que habrían ocurrido dentro de la estación, donde fue trasladada el 20 de agosto de 2025, tras permanecer privada de la libertad desde el 27 de enero de 2025. Entre los hechos denunciados se incluyen requisas ilegales, la filtración de su información personal, el decomiso de medicamentos recetados por un médico y restricciones a su defensa legal. El operativo de requisa más mencionado ocurrió el 3 de septiembre de 2025, liderado por el Mayor Carlos Alberto León Sánchez, y la influenciadora señala directamente a la comandante de la estación, Mayor Luz Amparo Pinto Rivera, como responsable de ordenar que la puerta de su celda permaneciera abierta 24 horas y de bloquear el ingreso de sus abogados.
Antecedentes y contexto de la condena
La condena de Daneidy Barrera Rojas, de 63 meses de prisión, fue impuesta por la Corte Suprema de Justicia por los desmanes cometidos en una estación de TransMilenio en 2019. Desde entonces, su defensa ha buscado mecanismos legales para extinguir la pena, pero un juez negó esa solicitud en enero de 2026, lo que llevó a que el caso fuera elevado a la Corte Constitucional. Ahora, el expediente disciplinario del Inpec, fechado el 4 de julio de 2026, amenaza con determinar su continuidad en la Estación de Carabineros o su retorno a la cárcel El Buen Pastor, donde purgaba su condena inicialmente. Paradójicamente, la investigación disciplinaria No. 232-2025, que la absolvió de todos los cargos mediante la resolución No. 00521 del 6 de marzo de 2026, contrasta con los 12 nuevos señalamientos que enfrenta.
En su queja, Barrera Rojas también menciona situaciones que trascienden lo penitenciario. Denuncia que dentro del centro de reclusión se habría realizado un presunto procedimiento estético de rellenos durante el horario de visitas, y que un Mini Cooper de placas PYP009 fue reportado por funcionarios del centro como un supuesto plan de fuga, cuando ella asegura que se trataba de un regalo de cumpleaños autorizado para su pareja. Además, presenta una historia clínica emitida el 25 de mayo de 2026 por la clínica BIMAR, que registra su condición médica y el posterior decomiso de sus medicamentos por orden de la Mayor Pinto Rivera. La defensa de la influenciadora sostiene que estas acciones configuran una violación a sus derechos a la salud, al buen nombre y a la intimidad.
El desenlace de este caso dependerá de la valoración que el Inpec haga de la conducta de la reclusa, lo que podría derivar en su traslado a otro centro penitenciario. Mientras tanto, la queja de Epa Colombia se suma a una serie de controversias que han rodeado su estancia en la Estación de Carabineros, donde su situación legal y disciplinaria sigue siendo objeto de atención pública y mediática.












