El presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró este jueves, a 26 días de entregar el poder, que la victoria de Abelardo de la Espriella en las elecciones presidenciales del pasado 21 de junio fue producto de un fraude masivo orquestado con inteligencia artificial. Según el mandatario, empresas israelíes de inteligencia privada, operando desde Estados Unidos, contrataron «medio millón de robots informáticos» para inflar redes de desinformación y manipular a millones de votantes reales. Petro insistió en que los resultados oficiales –que le dieron a De la Espriella una ventaja de apenas 0,96% sobre el senador oficialista Iván Cepeda– no reflejan la voluntad genuina de la mayoría colombiana y denunció una interferencia extranjera contra la soberanía nacional.
En un extenso mensaje difundido en sus redes sociales, Petro no solo reiteró su teoría de fraude tecnológico, sino que también responsabilizó a «mentes débiles de personas que durante décadas no recibieron educación pública, de calidad» por haber sido susceptibles a la manipulación digital. El presidente saliente afirmó que «Abelardo no ganó las elecciones reales, porque no le alcanzaron el medio millón de robots y personas pagas que contrataron empresas extranjeras y alguna con financiación antioqueña de mafiosos y entidades públicas». A pesar de que estas acusaciones han sido desmentidas en múltiples ocasiones por organismos electorales y veedores internacionales, Petro las sostiene como una verdad incuestionable y asegura que «empresas de inteligencia privada israelíes» atacaron la democracia colombiana.
«Medio millón de robots informáticos inflaron las redes de mentiras y odio y lograron que millones de personas reales votaran por Abelardo»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
El pronunciamiento se produjo en medio de la tensa transición política que vive el país. El senador Iván Cepeda, candidato derrotado del oficialismo, aún no ha reconocido a De la Espriella como mandatario entrante, y Petro aprovechó la oportunidad para hacer un balance de su gestión. «Me voy con el deber cumplido, con mis principios intactos, pasé por el poder y me hizo mucho daño personal y familiar, pero demostré que cumplimos, palabra que sí, cumplí con mi palabra, no me robé un peso del presupuesto ni entró un billete del narcotráfico en mi billetera o en mis campañas», afirmó el presidente, quien también comparó su paso por la historia con el de Simón Bolívar. En medio de la polémica, Petro hizo una mención adicional a «cerca de 300.000 víctimas» de un genocidio a mediados del siglo XX, sin que quedara claro si vinculaba ese dato con su denuncia electoral.












