La senadora Clara López Obregón, del Pacto Histórico, salió en defensa del llamado a la desobediencia civil pacífica promovido por el presidente saliente Gustavo Petro y el excandidato presidencial Iván Cepeda, luego de la elección de Abelardo de la Espriella como presidente de Colombia. En una columna de opinión titulada “Desobediencia civil en defensa de la soberanía”, publicada el domingo 12 de julio de 2026 en el medio digital Confidencial Noticias, López argumentó que esta forma de protesta es una opción legítima y no violenta ante lo que considera una amenaza a la independencia nacional, derivada de la triple nacionalidad del mandatario electo y el respaldo explícito que recibió del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Abelardo de la Espriella fue elegido presidente en medio de fuertes cuestionamientos por su triple nacionalidad —colombiana, estadounidense y otra no especificada— y por el apoyo público que le brindó Donald Trump durante la campaña. López recordó en su columna la intervención del mandatario estadounidense:
“Respaldó a Abelardo de la Espriella, llamó ‘marxista’ a Iván Cepeda y prometió que su candidato contaría, de ganar, con ‘el apoyo y la fuerza total de Estados Unidos’”.
Clara López Obregón, senadora del Pacto Histórico
La congresista también citó el juramento que De la Espriella habría prestado a la nación estadounidense, el cual “exige fidelidad exclusiva a Estados Unidos y ‘renunciar por completo a toda lealtad y fidelidad a cualquier príncipe, potentado, estado o soberanía extranjero del que haya sido súbdito o ciudadano hasta ahora’”. Ante esta situación, López sostuvo que el nuevo presidente “tiene la obligación política y moral de despejar toda duda sobre a quién obedecerá cuando los intereses de ambos países entren en contradicción”.
En su texto, la senadora definió la desobediencia civil como una opción legítima y recurrió a figuras históricas como Henry David Thoreau, Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr. para sustentar su postura. Al respecto, afirmó:
“Frente a semejante peligro, la desobediencia civil es una opción legítima, comoquiera que se trata de una respuesta seria, pública, disciplinada y no violenta ante actos del nuevo gobernante que pretendan socavar la soberanía y el interés nacional”.
Clara López Obregón, senadora del Pacto Histórico
Además, López advirtió que “Colombia no puede convertirse en protectorado ni aceptar una condición colonial semejante a la que todavía padece Puerto Rico. La desobediencia civil, entendida en la tradición de Gandhi y King, no es violencia ni sedición: es la decisión democrática de no obedecer aquello que pretenda convertir la independencia nacional en una simple formalidad”.
Condiciones para el reconocimiento y contexto jurídico
Iván Cepeda, excandidato presidencial, ha puesto como condiciones para reconocer a De la Espriella que renuncie a su ciudadanía estadounidense, aclare sus vínculos con agencias de inteligencia de Estados Unidos y se comprometa a no extraditar a Gustavo Petro en caso de ser requerido por la justicia de ese país. Mientras tanto, el Consejo de Estado inadmitió la demanda de nulidad de la elección presidencial presentada por el exmagistrado Luis Guillermo Pérez, lo que mantiene firme la investidura del nuevo mandatario.
El “Corolario Trump” y la sombra de la Doctrina Monroe
La columna de López se publica en el marco de la “Estrategia de Seguridad Nacional de la administración Trump”, que promueve un “Corolario Trump” a la Doctrina Monroe y la búsqueda de “campeones regionales” alineados con Estados Unidos. La senadora vinculó esta política con la elección de De la Espriella, a quien considera un posible instrumento de esa estrategia. Por ello, hizo un llamado a la unidad latinoamericana, rememorando el bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá como símbolo de la lucha contra la injerencia extranjera.
Entre las formas de desobediencia civil que López mencionó en su artículo se incluyen concentraciones silenciosas, vigilias, cabildos ciudadanos, marchas con la Constitución, acciones judiciales y la negativa pacífica a colaborar con decisiones que comprometan la soberanía. La senadora, quien fue candidata presidencial pero renunció antes de la primera vuelta, concluyó su columna reafirmando que la desobediencia civil pacífica es una herramienta democrática para defender la independencia del país frente a cualquier intento de subordinación externa.












