El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quien gobernará el país entre 2026 y 2030, anunció durante su tercera alocución como mandatario electo que eliminará el cargo de Alto Comisionado para la Paz a partir del 7 de agosto, fecha en la que asumirá la Presidencia. La medida forma parte de una reestructuración profunda de la Casa de Nariño que busca priorizar la seguridad ciudadana y desmontar lo que el dirigente calificó como un “perverso sistema de impunidad” amparado en los actuales procesos de paz. En su lugar, la Unidad de Implementación del Acuerdo será absorbida por el Comisionado Nacional de Seguridad, y se suprimirán consejerías y agencias duplicadas, lo que implicará la eliminación de 229 cargos en la Presidencia.
La decisión, explicó De la Espriella, representa un ahorro estimado de diez mil millones de pesos anuales que serán redirigidos a programas ciudadanos, y se enmarca en una reforma administrativa que también contempla la desaparición de las consejerías de Reconciliación Nacional y de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, cuyas funciones serán trasladadas a los Ministerios del Interior, Defensa y Relaciones Exteriores. La Consejería Presidencial para las Regiones no desaparecerá, sino que se transformará en una Gerencia de las Regiones. Según el presidente electo, estas acciones buscan poner fin a lo que denominó una “falsa paz” y garantizar que la seguridad del pueblo sea el eje de su gobierno.
Una nueva estructura para la seguridad y el mérito
Durante la alocución, De la Espriella fue contundente al afirmar que “se acaba el Comisionado para la Paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi Gobierno. A partir del 7 de agosto el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento y que se va a acabar desde que asuma el cargo en propiedad”. En esa misma línea, señaló que el Comisionado para la Seguridad, el ministro de Justicia y el ministro del Interior designado tienen la orden de desmontar de manera inmediata, cumpliendo la Constitución y la ley, toda aquella impunidad que se refugia en el espejismo de la falsa paz.
«Se acaba el Comisionado para la Paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi Gobierno. A partir del 7 de agosto el objetivo será la seguridad del pueblo y el desmonte total del perverso sistema de impunidad que reina en este momento y que se va a acabar desde que asuma el cargo en propiedad»
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
Como parte del balance de su periodo de transición, el mandatario electo también designó a María Noemí Arboleda Arango como ministra de Minas y Energía, y presentó el Banco Nacional de Talentos de La Patria Milagro, una plataforma digital que, según explicó, permitirá la selección de funcionarios basada en el mérito y no en cuotas políticas. Además, confirmó que su ceremonia de posesión será austera y se llevará a cabo en una guarnición militar del sur del país, como un homenaje a la Fuerza Pública, en línea con el énfasis en seguridad que marcará su administración.












