En un hecho que ha conmocionado al municipio de Soacha y encendido las alarmas sobre la violencia de género en Colombia, Rosa Mayerly Olaya Coronado, una mujer de 32 años, fue asesinada en su lugar de trabajo el pasado domingo 12 de julio. La víctima, quien laboraba desde hacía cinco años en la sede de Homecenter de un centro comercial en Soacha, fue atacada con un arma cortopunzante por Óscar Giovanny Marulanda, un hombre que la acosaba tras ser rechazado sentimentalmente. Pese a ser trasladada de inmediato al Hospital Cardiovascular, Rosa Mayerly falleció debido a la gravedad de las heridas, mientras que el presunto agresor fue capturado en flagrancia por las autoridades.
Este feminicidio ha generado un amplio rechazo, particularmente por parte de la concejal de Bogotá Heidy Sánchez (Unión Patriótica, Pacto Histórico), quien se pronunció este martes 14 de julio para exigir justicia y denunciar la persistencia de la violencia machista. “Con profunda indignación rechazamos el feminicidio de Rosa Mayerly Olaya, asesinada mientras trabajaba en un Homecenter de Soacha. Las mujeres siguen siendo asesinadas por el hecho de ser mujeres, incluso en espacios donde deberían sentirse protegidas”, declaró la cabildante. Sánchez también manifestó su solidaridad con la familia de la víctima y reclamó una investigación diligente que garantice que este crimen no quede en la impunidad.
Un patrón de acoso que no fue detenido
Los detalles revelados por la Fiscalía y la propia familia de la víctima han puesto en evidencia un escalofriante historial de hostigamiento. Contrario a versiones iniciales que señalaban al agresor como una expareja, la hermana de Rosa Mayerly, Maira Yulieth Caballero, aclaró a Noticias RCN que Marulanda no era su excompañero sentimental, sino un hombre que la conoció en su lugar de trabajo en febrero de este año. “No era su expareja, era un hombre que la pretendía, la acosaba, la seguía, mantenía detrás de ella. Al ver que hubo un ‘no’ como respuesta, obsesionado con ella, llegó a donde ella trabajaba y fue lo que hizo, la mató”, relató Caballero, quien pidió corregir la información previa “por respeto a la memoria” de su hermana.
«No era su expareja, era un hombre que la pretendía, la acosaba, la seguía, mantenía detrás de ella. Al ver que hubo un ‘no’ como respuesta, obsesionado con ella, llegó a donde ella trabajaba y fue lo que hizo, la mató».
Maira Yulieth Caballero, hermana de la víctima (a Noticias RCN)
Según las investigaciones, el asedio comenzó tras el rechazo de Rosa Mayerly y se materializó en dos episodios previos claramente documentados. El 10 de mayo, el agresor se presentó en la casa de la madre de la víctima, y el 5 de junio hizo lo propio en la vivienda de su excompañero sentimental, evidenciando un patrón de persecución obsesiva que culminó trágicamente el domingo, cuando ingresó al comercio y atacó a la mujer con cuatro puñaladas. La Fiscalía ha afirmado que las pruebas recopiladas demuestran una clara secuencia de hostigamiento y urgen a que estos antecedentes sean tomados en cuenta para prevenir nuevos casos de violencia de género.
El alcalde de Soacha, Julián Sánchez Jr., se ha sumado al rechazo del crimen, mientras que el presunto agresor, capturado en el lugar de los hechos, ya enfrenta una medida de aseguramiento en centro carcelario imputado por el delito de feminicidio agravado. La concejal Heidy Sánchez, por su parte, advirtió sobre la insuficiencia de las medidas de prevención actuales, subrayando que espacios laborales y públicos deben ser seguros para las mujeres. El velatorio de Rosa Mayerly Olaya, quien era originaria de Natagaima, Tolima, se realiza en Soacha, mientras su familia y organizaciones sociales claman por justicia y el fin de la impunidad en crímenes motivados por el género.












