La Secretaría de Educación de Bogotá anunció la apertura de una investigación formal luego de que se conocieran dos videos que evidencian el accionar de un grupo religioso en las inmediaciones del colegio Rodrigo de Triana, ubicado en el sector de Patio Bonito, en la localidad de Kennedy. En las grabaciones, difundidas inicialmente por la cuenta @ColombiaOscura en redes sociales, se observa a varias personas, entre ellas una mujer vestida con ropa militar y una camiseta con la inscripción «Cristo Vive», abordando a estudiantes a través de las rejas del plantel y repartiendo folletos, impidiéndoles el ingreso a la institución educativa.
El primer video, grabado el viernes 10 de julio de 2026 en horas de la tarde, muestra a un docente del colegio confrontando a una de las integrantes del grupo religioso. A través de las rejas, el profesor le ordenó que se alejara de los estudiantes y le prohibió tajantemente cualquier tipo de contacto con los menores. La intervención del maestro se produjo de inmediato, en cumplimiento de los protocolos de protección que establecen que ningún adulto ajeno a la comunidad educativa puede interactuar con los alumnos dentro del recinto escolar.
Segunda grabación y denuncia en redes sociales
El fin de semana del 11 y 12 de julio se difundió una segunda grabación que agravó la situación. En esta, se aprecia a la misma mujer de indumentaria militar corriendo hacia un grupo de jóvenes que se disponían a ingresar a la sede del colegio Rodrigo de Triana, mientras otros miembros del grupo religioso repartían folletos. La comunidad académica, al ver las imágenes, activó las alarmas y denunció públicamente el hecho en redes sociales, lo que llevó a que la Secretaría de Educación tomara cartas en el asunto.
«Un grupo de personas intentó establecer contacto, a través de las rejas del colegio, con estudiantes que se encontraban al interior de la institución educativa»
Secretaría de Educación de Bogotá, respuesta oficial a Infobae Colombia
La Secretaría de Educación programó una visita al plantel y a su entorno escolar para acompañar a la institución, revisar los hechos y verificar el cumplimiento de las normas de protección de los estudiantes. Aunque no se ha precisado el número de estudiantes afectados ni la cantidad de folletos repartidos, se conoció uno de los supuestos materiales que los miembros del grupo religioso entregaban a los menores. La investigación busca determinar el alcance de la intervención del grupo y si existió alguna vulneración a los derechos de los niños y jóvenes de la comunidad educativa. Los docentes, por su parte, actuaron de inmediato para detener el contacto, reforzando la postura de que la institución debe ser un espacio seguro y libre de injerencias externas.












