Condenan a hombre que asesinó a su novia embarazada en Cartagena

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En una decisión judicial que marca un precedente en la lucha contra la violencia de género y el feminicidio en Colombia, Cristian David Vargas Ortiz fue condenado a prisión por el homicidio agravado de su novia, la menor de edad Ariana Sofía, de 15 años, quien se encontraba embarazada de siete meses. El fatídico hecho ocurrió el 1 de enero de 2025 en una vivienda del sector suroriental de Cartagena, cuando un disparo de revólver en el rostro segó la vida de la adolescente y de su hijo no nacido. La sentencia, emitida el 14 de julio de 2026, también incluye el delito de fabricación, tráfico, porte o tenencia de arma de fuego o municiones, sin posibilidad de beneficios sustitutivos como la casa por cárcel.

El crimen se produjo en medio de un contexto de violencia y consumo de alcohol. Según la reconstrucción de los hechos, la madrugada del 1 de enero, Vargas Ortiz, de 18 años en ese momento, había ingerido abundante alcohol y protagonizó un altercado con terceras personas, tras lo cual buscó un revólver. Al llegar a la vivienda que compartía con Ariana Sofía, la menor intentó quitarle el arma, momento en el cual el condenado efectuó el disparo que impactó en el rostro de la joven, causándole la muerte instantánea. A pesar de que Vargas Ortiz la trasladó a un centro asistencial, la adolescente y el feto no sobrevivieron. Testigos y allegados a la pareja, que mantenía una relación de un año y cinco meses, reportaron discusiones frecuentes y episodios de agresividad por parte del hombre.

El testimonio desgarrador de una madre

La madre de Ariana Sofía, en declaraciones recogidas por el diario El Universal, relató el horror de aquella noche y la confusión inicial que la llevó a pensar que su hija estaba a salvo. «El 1 de enero ella estaba en la casa (…) Ese día, ese hombre había tomado mucho y no sé qué pudo ocurrir dentro de esa casa para que mi hija terminara con una bala en su cara», afirmó la mujer, visiblemente consternada. La progenitora también narró el momento en que se enteró de la tragedia: «Comenzaron a escucharse gritos que a Cristian le habían pegado un tiro y que estaba en la clínica. Me fui para allá porque pensé que ella se encontraba con él, pero al llegar al hospital y acercarme a la camilla, quien estaba acostada era mi hija y ya los médicos la habían declarado muerta».

«Mi hija y ese muchacho vivían en mi casa, también en Isla de Belén. Tenían un año y cinco meses de relación y mi hija tenía siete meses de embarazo. Ella se encontraba muy feliz. Yo los veía juntos, los veía bien como pareja. Nunca vi peleas entre ellos, pero a veces él se tornaba agresivo»

Madre de la víctima, declaración a El Universal

El fallo y el trasfondo de violencia

Tras el homicidio, Vargas Ortiz se entregó a la Policía Nacional y, una semana después, un juez de Control de Garantías ordenó enviarlo a la cárcel. El fallo judicial, emitido un año y medio después del crimen, no solo determinó su condena por los dos delitos, sino que también reveló un patrón de comportamiento violento. El juez señaló que el condenado había agredido a otra mujer antes del asesinato y que, tras el incidente, se ocultó en casa de familiares. La madre de la víctima, que había permitido que su hija viviera con Vargas Ortiz desde los 14 años en el sector vulnerable de Isla de Belén, expresó su desconcierto ante la violencia que se ocultaba detrás de la aparente normalidad de la relación. «Yo los veía juntos, los veía bien como pareja. Nunca vi peleas entre ellos, pero a veces él se tornaba agresivo», recordó. Ahora, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) será el encargado de definir la prisión en la que Vargas Ortiz cumplirá su condena, mientras la familia de Ariana Sofía clama por justicia y por la memoria de una joven que soñaba con ser madre.

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