En un hito para la salud pública colombiana, el Instituto Nacional de Salud (INS) anunció en abril de 2025 la producción del primer suero antiescorpiónico desarrollado íntegramente en el país. Se trata de un antídoto polivalente, capaz de neutralizar varias familias de escorpiones con una sola dosis, y su disponibilidad está prevista para octubre de este año. La directora del INS, Diana Pava, destacó que este avance representa un paso fundamental para reducir la dependencia de importaciones y fortalecer la soberanía sanitaria nacional, especialmente en la atención de emergencias por picaduras de escorpión, que han cobrado vidas en Colombia, particularmente entre menores de edad.
El proceso de producción de este suero, que convierte al INS en el único productor público de antivenenos en Colombia, se basó en una investigación de años. La metodología consiste en administrar dosis mínimas no letales de veneno a equinos, induciendo en ellos una respuesta inmunológica que permite obtener el antídoto. El suero antiescorpiónico se distribuirá exclusivamente a través del sector público, sin fines comerciales, reafirmando la misión del Instituto de salvar vidas por encima de cualquier rentabilidad económica. De acuerdo con Pava, «nuestro objetivo no es obtener rentabilidad. Somos una institución pública financiada con recursos del Presupuesto General de la Nación. Nuestra misión es salvar vidas. Ese es nuestro propósito».
Soberanía sanitaria y nuevos horizontes
Este desarrollo se enmarca en una estrategia más amplia de Colombia para priorizar la soberanía sanitaria, un objetivo central durante la actual administración. El INS ya produce sueros contra las mordeduras de serpientes Bothrops, mapaná, corales y la oruga Lonomia, atendiendo un problema de salud pública que registra anualmente unas 46.000 mordeduras de perros y gatos en el país, además de los incidentes con animales ponzoñosos. La directora del INS explicó que «la soberanía sanitaria no se limita únicamente a la producción de vacunas. También se construye formando epidemiólogos de campo en los 32 departamentos del país y fortaleciendo nuestras capacidades científicas. Igualmente, se refleja en la producción de sueros hiperinmunes de origen equino, un campo en el que el Instituto Nacional de Salud es el único productor público del país».
«La soberanía sanitaria no se limita únicamente a la producción de vacunas. También se construye formando epidemiólogos de campo en los 32 departamentos del país y fortaleciendo nuestras capacidades científicas. Igualmente, se refleja en la producción de sueros hiperinmunes de origen equino, un campo en el que el Instituto Nacional de Salud es el único productor público del país»
Diana Pava, directora del Instituto Nacional de Salud
De cara al futuro, el INS ya trabaja en otros proyectos estratégicos. Se prevé que para finales de 2026 estén disponibles el primer suero antirrábico y el suero antidiftérico de producción nacional, medicamentos que actualmente son importados. Además, la institución desarrolló el test de ditionita, una prueba diagnóstica para detectar intoxicaciones por herbicidas en departamentos agrícolas, ampliando así su capacidad de respuesta a emergencias toxicológicas. Con estas iniciativas, el INS consolida su papel como pilar de la salud pública colombiana, demostrando que la ciencia y la producción nacional pueden salvar vidas y garantizar la autonomía sanitaria del país.












