La Fiscalía General de la Nación reactivará este miércoles 15 de julio de 2026 el proceso penal contra Diego Marín Buitrago, alias Papá Pitufo, señalado como líder de una red de contrabando a gran escala y de haber entregado sobornos a miembros de la Policía Fiscal y Aduanera, Polfa. La audiencia preparatoria, que se llevará a cabo en Colombia, determinará si el caso avanza formalmente hacia la fase de juicio, mientras el imputado permanece en Portugal desde hace más de dos años, a la espera de una definición jurídica sobre su extradición.
El proceso había sufrido retrasos acumulados debido a varias solicitudes de aplazamiento presentadas por la defensa de Marín Buitrago, lo que motivó que la Fiscalía decidiera reactivar el trámite con fuerza. La semana pasada, Interpol confirmó la reactivación de la alerta roja para facilitar la captura del acusado, aunque la extradición debe ser resuelta por las instancias judiciales portuguesas. Las autoridades colombianas han dejado claro que el avance del caso sigue condicionado a la comparecencia del imputado, por lo que la cooperación internacional resulta determinante.
Acusaciones por cohecho y contrabando masivo
Las acusaciones contra alias Papá Pitufo incluyen cohecho por dar u ofrecer cargos, así como el presunto liderazgo de una estructura dedicada al contrabando masivo. Según la investigación, Marín Buitrago habría pagado sobornos a funcionarios de la Polfa, quienes también enfrentan procesos como posibles integrantes de la misma red delincuencial. La Fiscalía ha asegurado contar con todos los elementos materiales probatorios necesarios para obtener una sentencia condenatoria en su contra.
«Todos los elementos materiales probatorios»
Fiscalía General de la Nación
La audiencia preparatoria de este miércoles será clave para definir el rumbo del caso. Si el juez decide que el proceso pasa a fase de juicio, se abrirá una etapa en la que se presentarán las pruebas y testigos. mientras tanto, la defensa del imputado podría seguir interponiendo recursos que alarguen la definición de su situación jurídica tanto en Colombia como en Portugal. La reactivación de la alerta roja de Interpol refuerza la presión internacional para que Marín Buitrago sea puesto a disposición de las autoridades colombianas.












