Alerta en Usaquén, Bogotá: manada de zorros aislados se acerca a viviendas

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Habitantes del sector de Santa Bárbara, en la localidad de Usaquén, al norte de Bogotá, lanzaron un llamado de auxilio a las autoridades ambientales por la presencia de una manada de zorros andinos que, aislada entre edificaciones, se acerca cada vez más a zonas residenciales y comerciales en busca de alimento. Los vecinos, cuyos testimonios fueron recogidos por Blu Radio y la emisora comunitaria Suba Alternativa, reportan que la expansión urbana ha reducido drásticamente el hábitat natural de estos animales, obligándolos a buscar restos de comida en supermercados, establecimientos y zonas comunes de los conjuntos residenciales.

La historia de esta manada se remonta a varios años atrás, cuando una pareja de zorros descendió desde los cerros orientales y encontró refugio en un área boscosa ubicada cerca de la calle 122 con carrera Séptima. Con el tiempo, la pareja se reprodujo y la población creció hasta alcanzar entre ocho y diez ejemplares, según los testimonios recogidos. La comunidad comenzó a notar su presencia hace aproximadamente tres años, cuando los primeros animales fueron vistos en la parte posterior de los conjuntos residenciales. El problema se ha agravado porque el crecimiento urbano encerró a los zorros en un pequeño fragmento de vegetación, limitando su acceso a alimento natural y empujándolos a incursionar en el entorno humano.

Alimentación inadecuada y alteración del comportamiento

Una de las situaciones más preocupantes, según denuncian los residentes, es que algunos vecinos y guardas de seguridad comenzaron a alimentar a los zorros con pan, sobras de comida y concentrado para perros. Esta práctica ha modificado el comportamiento natural de los animales, acercándolos peligrosamente a las personas. Un habitante del sector, citado por Blu Radio, resumió la preocupación al señalar que muchas personas ya ven a los zorros “como un perrito”, pese a que se trata de fauna silvestre que no debe ser domesticada ni alimentada por humanos, advirtiendo sobre los riesgos que esto implica tanto para los animales como para la comunidad.

«Muchas personas ya ven a los zorros como un perrito»

Habitante del sector de Santa Bárbara, Usaquén

La alteración en su conducta ya habría tenido consecuencias. La comunidad reportó un presunto ataque a un perro en días recientes, así como la muerte de uno de los ejemplares de la manada. A esto se suma que, según la información recogida, una de las hembras estaría preñada, lo que podría incrementar la población en los próximos meses si no se toman medidas oportunas. Los vecinos temen que la situación escale y se presenten más incidentes con personas y mascotas, por lo que han solicitado una inspección técnica y evalúan la posibilidad de un rescate o reubicación de los animales.

Ante la presión de la comunidad, la Secretaría Distrital de Ambiente informó que tenía previsto realizar una visita al lugar para verificar la situación y establecer si existen condiciones que justifiquen un eventual rescate de los ejemplares. La comunidad, por su parte, pidió que se evalúen alternativas para garantizar el bienestar de los zorros sin afectar la seguridad de los habitantes, en medio de una compleja situación que combina la expansión urbana descontrolada y la necesidad de proteger la fauna silvestre que aún encuentra resquicios para sobrevivir en la ciudad.

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