La Secretaria de Medio Ambiente de Caldas, Paola Andrea Loaiza Cruz, detalla a La Veintitrés las urgentes medidas de control, el complejo debate sobre el «pico y placa» y las líneas rojas que los turistas siguen cruzando en este frágil ecosistema de alta montaña
El Parque Nacional Natural de Los Nevados y su zona amortiguadora se encuentran en una encrucijada. Declarado por la justicia colombiana como un Sujeto de Derechos, este invaluable complejo de páramos no solo requiere de la protección de las instituciones, sino —sobre todo— de un cambio drástico en el comportamiento de quienes lo visitan
Por SAMUEL SALAZAR NIETO
En entrevista con La Veintitrés, la Secretaria de Medio Ambiente de Caldas, Paola Andrea Loaiza Cruz, expuso las cartas del plan de choque que el departamento lidera en articulación con diversas entidades. Un esfuerzo que transita entre la pedagogía vial, la restricción del flujo vehicular y un enérgico llamado a frenar las prácticas turísticas nocivas que hoy ponen en riesgo la biodiversidad regional.

El peligro de «abrazar» el páramo: Las líneas rojas del turismo de contacto
Para la Gobernación de Caldas, el principal enemigo del parque en la actualidad es el llamado «turismo de contacto». La funcionaria fue enfática al señalar que este ecosistema de alta montaña no necesita la intervención física del ser humano, sino un turismo de contemplación activa y respetuosa.
A través de La Veintitrés, la Secretaria lanzó un conjunto de reglas de oro de comportamientos urgentes que los visitantes deben adoptar de manera inmediata:
- Cero residuos en la zona: «Este ecosistema no necesita residuos. Requerimos el apoyo del turista para que, por favor, vuelva a traer sus desechos y no los deje en esta zona protegida», enfatizó Loaiza.
- Prohibido abrazar los frailejones: Aunque parezca un acto de afecto hacia la naturaleza, el contacto físico directo destruye la delicada capa de vellosidades de estas plantas, esenciales para la captura de agua y la regulación hídrica.
- La amenaza invisible del Retamo Espinoso: Al ingresar sin autorización a las áreas de conservación por fuera de los senderos delimitados, los turistas transportan involuntariamente en sus ropas y calzado las semillas del Retamo Espinoso (Ulex europaeus), una agresiva especie invasora que desplaza la flora nativa del páramo.
- No arrojar monedas a las fuentes de agua: La persistente creencia popular de lanzar monedas a las fuentes hídricas como «ofrenda» o «deseo» está generando una preocupante contaminación por metales pesados en las fábricas de agua del departamento.
- Velocidad de contemplación: La velocidad máxima permitida en la vía de acceso es de 30 km/h. Respetar este límite no solo previene el atropellamiento de fauna silvestre, sino que propicia una experiencia real de observación del paisaje.

La encrucijada del «Pico y Placa»: ¿Por qué no es obligatorio todavía?
Uno de los temas que más expectativa genera en el departamento es la implementación del Pico y Placa para regular el flujo vehicular hacia el parque. Si bien existe un consenso absoluto sobre la necesidad de la medida, la Secretaria de Medio Ambiente aclaró las complejidades jurídicas detrás de su aplicación.
“Nosotros, como departamento de Caldas, geberamos espacios de interlocución con el sector transporte, el sector turístico, productivo y las diferentes instituciones. Todos estamos al unísono de que se debe implementar el Pico y Placa”, explicó Loaiza Cruz
Sin embargo, el freno para decretar la medida de forma obligatoria radica en la competencia vial: la carretera de acceso es una vía de orden nacional concesionada.
Debido a esto, la Gobernación de Caldas no puede imponer restricciones de movilidad de manera unilateral. «Necesitamos articular acciones y tener ese direccionamiento formal desde el Ministerio de Transporte», señaló la funcionaria.
Mientras se surte este trámite técnico y legal ante el Gobierno Nacional, el departamento ha implementado un Pico y Placa voluntario, acompañado de jornadas de sensibilización donde se invita a los conductores a autorregularse. Asimismo, se cuenta con el apoyo de la Policía y el Ejército Nacional en puntos clave para orientar el tráfico y reducir los tiempos de estacionamiento en la carretera, recordando que la vía no es un parqueadero.
«Sin reserva previa, no hay ingreso»
La articulación con Parques Nacionales Naturales de Colombia es otra de las columnas vertebrales de esta estrategia de conservación. La directriz para quienes planean ascender es contundente: la improvisación ya no tiene cabida.

Para evitar las monumentales congestiones viales en las zonas de amortiguación, el ingreso al Parque Los Nevados se realiza estrictamente bajo la modalidad de reserva previa.
La Secretaria Paola Andrea Loaiza Cruz hizo un llamado respetuoso pero firme a la ciudadanía para que evite subir al área protegida si no cuenta con este registro:
«Si no tienes reserva, no vas a ingresar al Parque. La gente no puede seguir esperando indefinidamente en la carretera a ver si logra entrar, porque eso solo genera congestión, ruido y contaminación. Trabajamos en la información previa y oportuna para que el turista planifique su viaje con responsabilidad y amor por la naturaleza”.
Con este plan de choque en marcha, Caldas busca liderar un modelo de turismo sostenible que demuestre que el disfrute del patrimonio natural de Colombia no tiene por qué traducirse en su destrucción. La pelota, ahora, está en el campo de los ciudadanos y los visitantes.
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