Más de 250.000 clientes de banca personal de Itaú Colombia migrarán al Banco de Bogotá en agosto de 2026, luego de que la Superintendencia Financiera de Colombia aprobara la cesión de la operación minorista del banco brasileño. La transacción, que incluye cuentas de ahorro, tarjetas de crédito y créditos hipotecarios de personas naturales, fue autorizada también para Panamá y representa un hito en la reestructuración del sector financiero colombiano. El presidente de Banco de Bogotá, Juan Carlos Echeverry, explicó que la migración será tecnológicamente única, sin período de convivencia entre plataformas: los clientes deberán activar la aplicación de la banca móvil del Banco de Bogotá y dejarán de usar la de Itaú.
La operación, valorada en más de 400 millones de dólares —cifra definitiva que se calculará al cierre con base en el valor en libros—, transfiere una cartera de créditos por 6,5 billones de pesos y depósitos por 4,1 billones. En total, cerca de 270.000 clientes (incluyendo los 250.000 de banca personal más otros) cambiarán de entidad. Banco de Bogotá, propiedad del Grupo Aval que preside María Lorena Gutiérrez, amplía así su escala en el segmento de personas naturales, mientras que Itaú profundiza su enfoque en el negocio corporativo.
Una migración sin escalas
Echeverry comparó el proceso con un cambio de avión: “Se activa inmediatamente la de Aval. Es como cuando te bajas de un avión y te montas en otro. Desde ese momento funcionas con el nuevo avión”. El banco ha dispuesto 300 personas dedicadas dentro de la entidad y ha contratado 150 gerentes comerciales para acompañar la transición, además de contar con más de 11.000 colaboradores disponibles para atender a los clientes. La red de atención sumará más de 400 oficinas y cerca de 2.700 cajeros automáticos en todo el país, con presencia en 1.034 municipios y operación internacional en Miami y Panamá. Con la migración, Banco de Bogotá espera alcanzar 4,12 millones de tarjetas activas totales: 1,11 millones de crédito y 2,66 millones de débito.
“Lo primero que tienen que hacer es activar los canales digitales y consultar sus productos en el app de la banca móvil del Banco de Bogotá”
Juan Carlos Echeverry, presidente de Banco de Bogotá
El directivo aseguró que los clientes no perderán su información financiera: “La misma información que tenían allá estará aquí: sus depósitos, créditos, tarjetas y demás productos”. Además, cada cliente pasará con sus saldos al Banco de Bogotá desde el primer momento, y podrá consultarlos en la banca móvil, en cajeros y en oficinas. “Ellos mantienen el Banco Itaú, es un banco por el que tenemos inmenso cariño, inmenso respeto. Ellos mantienen la banca empresarial, pero los clientes de personas naturales vienen al Banco de Bogotá”, agregó Echeverry.
Contexto financiero y recomendaciones
La Superintendencia Financiera validó que la cesión no genera riesgos para el sistema financiero ni para los clientes. Itaú Colombia, que al primer trimestre reportó pérdidas por 15.190 millones de pesos, conserva su banca corporativa y se retira del negocio minorista. En contraste, Banco de Bogotá registró utilidades por 353.931 millones de pesos en el mismo período. La adquisición refuerza el enfoque de la entidad en clientes de altos ingresos y fortalece su posición competitiva, según la presidenta del Grupo Aval, María Lorena Gutiérrez.
Para facilitar el proceso, el banco habilitó líneas de atención telefónica: (601) 382 0000, y los números de WhatsApp 318 281 4679 y 317 654 6111. La entidad advierte que nunca solicitará claves, códigos de seguridad, tokens, números completos de tarjetas ni información financiera confidencial por correos, SMS, WhatsApp, llamadas no verificadas o enlaces externos. En el sitio oficial de bienvenida para clientes de Itaú se publicarán preguntas frecuentes y actualizaciones del proceso de migración, programado para agosto de 2026.












