Deluque defiende candidatura al Senado que desplazó al uribismo

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La elección de la nueva mesa directiva del Senado de la República ha desatado una fuerte controversia política, luego de que el presidente electo del Congreso, Abelardo de la Espriella, decidiera romper un acuerdo no escrito que tradicionalmente favorecía al uribismo. En su lugar, De la Espriella impulsa la candidatura del senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, para presidir la cámara alta, lo que ha generado una reacción inmediata del Centro Democrático, liderado por el expresidente Álvaro Uribe. Este movimiento modifica la distribución interna del oficialismo, pues mientras el Centro Democrático es la bancada más numerosa de la coalición, el Partido de la U ocupa apenas el cuarto lugar con ocho senadores.

En medio de las críticas, el senador Deluque ha salido al paso para defender su aspiración y responder a quienes cuestionan su supuesto alineamiento con el gobierno de Gustavo Petro. «Hemos venido desde hace ya varios días tratando de construir consensos alrededor de la mesa de comisario, con el fin de que exista una mesa directiva que le dé garantías a todo el Congreso, a todos los partidos políticos que estén allí», explicó Deluque, quien añadió que las negociaciones continúan abiertas y espera alcanzar un consenso completo antes de la instalación de la nueva legislatura. El senador también aclaró su postura frente al gobierno nacional: «Yo he sido un opositor racional de este gobierno. Yo me opongo con razón, yo no me opongo por oponerme a las cosas».

Una ruptura que redefine el mapa de poder en el Congreso

La decisión de Abelardo de la Espriella de apartarse del pacto no escrito que repartía la dirección de las cámaras entre los partidos principales de la coalición ha sido interpretada por el uribismo como una afrenta directa. Tradicionalmente, la presidencia del Senado correspondía al Centro Democrático por ser el partido con mayor número de integrantes, mientras que la Cámara de Representantes quedaba en manos del Partido Liberal. Sin embargo, el nuevo esquema plantea que el Senado sea para el Partido de la U y la Cámara para los liberales. El expresidente Uribe responsabilizó de esta ruptura a Carlos Suárez, estratega de campaña de De la Espriella, en medio de un ambiente de tensión que revela fracturas políticas previas a la instalación de la nueva legislatura.

El senador Deluque, por su parte, ha tratado de desmarcarse de cualquier etiqueta sectaria y se ha presentado como un candidato de consenso. «Yo debo ser un presidente que le dé garantías a todas las bancadas que estén en el Congreso. No voy a ser presidente solamente de los partidos que sean afectos al gobierno, al nuevo gobierno», afirmó. En esa línea, reiteró que un presidente del Senado tiene la obligación de dar garantías tanto a la oposición como a los independientes y a los partidos de gobierno. Esta posición busca calmar los ánimos en el Centro Democrático, que ve con recelo la pérdida de un puesto de poder que consideraban propio.

«Hemos venido desde hace ya varios días tratando de construir consensos alrededor de la mesa de comisario, con el fin de que exista una mesa directiva que le dé garantías a todo el Congreso»

Alfredo Deluque, senador del Partido de la U

El conflicto se da en un momento clave, cuando se discute el reparto de poder en la coalición del presidente electo y se busca consolidar una mayoría que legitime la elección. Deluque justificó su apoyo al presupuesto del primer año y a la habilitación de trámites de paz argumentando que se considera «un hombre de paz», aunque también respalda combatir a los delincuentes «con todas las fuerzas del Estado, como lo plantea el presidente Abelardo». Sin embargo, no confirmó si su bancada ha sostenido contactos con el Pacto Histórico para sumar votos, y dejó claro que la definición no está cerrada, pues las conversaciones continúan en el Congreso de la República.

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