El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, condenó de manera categórica el atentado terrorista perpetrado este jueves contra el Batallón de Ingenieros N.º 30 del Ejército Nacional, ubicado en el municipio de Tibú, Norte de Santander. Según un comunicado oficial de la presidencia electa, el ataque, ocurrido a la 1:30 de la tarde, combinó la detonación de un carro bomba a 500 metros del perímetro de la base con el lanzamiento de explosivos desde un dron, en una acción que De la Espriella calificó como un acto terrorista que evidencia el grave deterioro de la seguridad en el país.
El pronunciamiento del presidente electo, quien asumirá el cargo el 7 de agosto de 2026, marca una clara distancia frente a las políticas de seguridad del Gobierno saliente de Gustavo Petro. De la Espriella señaló que estos hechos demuestran la urgencia de restablecer plenamente la autoridad del Estado en las regiones más golpeadas por la violencia, como el Catatumbo, una zona fronteriza con Venezuela donde confluyen cultivos ilícitos y la operación de grupos armados ilegales que buscan el control territorial.
Daños materiales y afectaciones a la población civil
Si bien no se ha confirmado oficialmente el número de soldados o civiles lesionados, una menor de edad habría resultado herida de manera leve por la onda expansiva. Los daños materiales fueron considerables: la estructura del gimnasio de la base militar resultó afectada por una de las detonaciones, mientras que otra explosión cerca del acceso principal causó daños en fachadas y vidrios de viviendas cercanas. Además, una estación de servicio de combustible y varios locales comerciales contiguos a la vía principal de Tibú también sufrieron afectaciones.
«Señaló que estos hechos demuestran el grave deterioro de la seguridad que vive el país y evidencian la urgencia de restablecer plenamente la autoridad del Estado en las regiones más golpeadas por la violencia»
Comunicado oficial de la presidencia electa
El mecanismo de activación del carro bomba funcionó de forma anticipada, lo que redujo el impacto directo sobre el personal de guardia del batallón, evitando una tragedia mayor. Las autoridades locales y militares se encuentran realizando un balance definitivo de lo ocurrido, el cual se espera sea entregado en las próximas horas. En su comunicado, De la Espriella reiteró que el terrorismo, el narcotráfico y las organizaciones armadas ilegales no podrán seguir intimidando a la fuerza pública ni sometiendo a los colombianos mediante el miedo, y aseguró que la protección de la vida, la seguridad y el orden serán prioridades absolutas de su Gobierno.












