Conservadores y uribistas chocan por la presidencia del Senado en Colombia

Compartir en redes sociales

Una tensa disputa se ha desatado en el Congreso colombiano por la presidencia del Senado para el primer año legislativo, enfrentando al Partido Conservador y al Centro Democrático en una controversia que gira en torno al método de elección de la mesa directiva. Mientras que el uribismo, liderado por Álvaro Uribe, propone una votación abierta entre el senador Alfredo Deluque, del Partido de la U, y Honorio Henríquez, su propio candidato, la colectividad azul se opone firmemente, argumentando que este mecanismo podría abrir la puerta a la incidencia del Pacto Histórico en la decisión. La disputa ha escalado luego de que el presidente del Partido Conservador y actual presidente del Senado, Efraín Cepeda, cuestionara la postura del Centro Democrático, desatando una réplica de la colectividad que recordó que la elección de Cepeda en el periodo 2024-2025 se dio en el marco de un acuerdo político que fue respaldado por una amplia mayoría de bancadas, incluyendo al Pacto Histórico.

El conflicto se enmarca en un acuerdo político de mesas directivas suscrito al inicio del cuatrienio legislativo, el cual establecía los equilibrios y las rotaciones en la dirección del Congreso. En ese contexto, el Partido Conservador y Cambio Radical respaldan a Alfredo Deluque para la presidencia del Senado, aunque los apoyos con los que cuentan no serían suficientes para asegurarle la curul. La defensa que ha hecho el Partido Conservador de la gestión de Efraín Cepeda al frente del Congreso, destacando su defensa de la independencia del Legislativo y el equilibrio de poderes frente al Gobierno nacional, ha sido uno de los puntos clave en su pronunciamiento público, en el que llaman a la unidad.

Llamado a la grandeza frente a las diferencias

En un comunicado oficial, el Partido Conservador hizo un llamado a la reflexión, señalando que «hoy Colombia enfrenta desafíos mucho más grandes que nuestras diferencias», en un tono que busca desescalar la controversia. La colectividad azul concluyó su pronunciamiento con una frase que resume su postura: «El país espera grandeza, no divisiones». Esta declaración contrasta con la postura del Centro Democrático, que insiste en la necesidad de una votación abierta y transparente, lo que ha generado una grieta entre dos de las principales fuerzas de la derecha en el país, con posibles implicaciones para la gobernabilidad del Congreso durante el primer año legislativo.

Sigue leyendo