En las últimas horas se confirmó la salida de Edwin Palma del Ministerio de Minas y Energía, luego de que el presidente Gustavo Petro le solicitara la renuncia, según fuentes oficiales. La dimisión fue aceptada por el Gobierno nacional, y en su reemplazo fue designado Pablo Yesid Fajardo, quien hasta ahora se desempeñaba como presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). El relevo se produce en un contexto de tensiones internas y cuestionamientos en torno a la gestión del sector energético, en medio de presión política y demandas de mayor claridad en la administración de los recursos.
La salida de Palma ocurre después de varias horas de incertidumbre y en un momento en que el ministerio enfrentaba críticas por la suspensión del proceso de empalme con el gobierno de Abelardo de la Espriella, una decisión que el propio ministro saliente calificó como «profundamente irresponsable». En sus últimas declaraciones públicas, Palma defendió la gestión realizada y advirtió sobre los riesgos de abandonar la continuidad en un sector estratégico, especialmente ante la posibilidad de un nuevo fenómeno de El Niño.
Balance de gestión: cifras récord en energías renovables
Durante su paso por el ministerio, Edwin Palma entregó un balance con resultados significativos en materia de energías limpias. La capacidad solar instalada en Colombia pasó de cerca de 200 megavatios (MW) en 2022 a aproximadamente 4.400 MW al cierre del cuatrienio, lo que representa un aumento superior al 2.200%. En generación solar y eólica se aportaron 12.326 gigavatios-hora (GWh) al sistema eléctrico nacional. Gracias a la reducción del uso de plantas térmicas y la preservación de embalses, se estiman ahorros por 2,78 billones de pesos. Además, el precio promedio de la energía en bolsa bajó 17,61 pesos por kilovatio-hora, y más de 1,4 millones de colombianos salieron de la pobreza energética entre 2023 y 2025.
Declaraciones de salida y llamado a la responsabilidad institucional
En sus últimas intervenciones como ministro, Edwin Palma dejó claro su rechazo a cualquier improvisación en el manejo de la seguridad energética. «La seguridad energética de Colombia no puede quedar sometida a caprichos ni a improvisaciones», afirmó. También señaló que «profundamente irresponsable renunciar al empalme de un sector estratégico cuando dejamos más de 50 medidas listas para enfrentar el próximo fenómeno de El Niño». En la misma línea, subrayó que «el empalme es una responsabilidad institucional que trasciende los cambios de gobierno», y que «la campaña terminó. La responsabilidad de gobernar comienza garantizando que Colombia mantenga la seguridad energética».
El ministerio, por su parte, indicó que el proceso de empalme tiene como objetivo «entregar información técnica, regulatoria y operativa al nuevo equipo de gobierno para facilitar la continuidad de las políticas del sector». Entre las medidas dejadas por la administración saliente se encuentran más de 50 acciones orientadas a preservar la confiabilidad del sistema eléctrico, garantizar el abastecimiento de gas y coordinar la operación del sector frente a un eventual periodo de estrés climático. También se avanzó en proyectos para diversificar la importación de gas y reactivar la integración energética con Ecuador, Venezuela y Panamá.
«La seguridad energética de Colombia no puede quedar sometida a caprichos ni a improvisaciones»
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía saliente
El nuevo ministro y los retos del sector
El presidente Gustavo Petro designó a Pablo Yesid Fajardo como nuevo ministro de Minas y Energía, quien ocupará el cargo por el tiempo que resta de la administración actual. Fajardo, hasta ahora presidente de la ANH, deberá asumir en un momento de presión política y con el reto de mantener la continuidad de las políticas energéticas. Su nombramiento se da en medio de especulaciones sobre las tensiones internas que llevaron a la salida de Palma, quien llamó al equipo entrante a «conocer la información técnica y regulatoria del sector para garantizar la continuidad de la seguridad energética del país». La transición en el ministerio se produce justo cuando Colombia enfrenta desafíos clave en materia de abastecimiento de gas, integración regional y fortalecimiento de las energías renovables.












