La segunda semana del Tour de Francia llega a su fin con una de las jornadas más exigentes de la competencia: la Etapa 15, que se disputa este domingo con un recorrido de alta montaña que incluye cuatro puertos y una temida meta en el Plateau de Solaison, un puerto fuera de categoría que pondrá a prueba la resistencia de los pedalistas. Entre los protagonistas de la fracción se encuentran los ciclistas colombianos, con Egan Bernal a la cabeza, quienes buscarán dejar su huella en esta última oportunidad antes del descanso.
El perfil de la etapa está marcado por un constante ascenso y descenso a lo largo de cuatro puertos de montaña, cuyo punto culminante es el Plateau de Solaison, clasificado como fuera de categoría debido a su extrema pendiente y altitud. Este puerto, que servirá como meta, es conocido por su alta dificultad y suele ser decisivo en la clasificación general, ya que las diferencias entre los favoritos pueden ser significativas. La transmisión en vivo de la etapa permite seguir minuto a minuto el desarrollo de una jornada que promete emociones fuertes.
Un final de infarto en el Plateau de Solaison
La llegada al Plateau de Solaison representa el mayor desafío de la jornada, con rampas que pueden superar el 20% de inclinación en algunos tramos, lo que exige una estrategia cuidadosa por parte de los equipos. Para los corredores colombianos, como Egan Bernal, esta etapa es crucial para escalar posiciones o consolidar su lugar en la clasificación, especialmente después de una primera semana de alta montaña que ha dejado a varios favoritos contra las cuerdas. El desgaste acumulado de la segunda semana se hará sentir en las piernas de los pedalistas, convirtiendo esta fracción en una prueba de carácter y fortaleza física.
El contexto de la competencia indica que esta es la última etapa antes del día de descanso, lo que añade un componente estratégico adicional: algunos corredores podrían arriesgar todo para ganar tiempo, mientras otros buscarán conservar energías para la tercera semana. La Etapa 15 no solo define el ritmo de la carrera, sino que también establece el escenario para la recta final del Tour, donde los puertos de alta montaña como el Plateau de Solaison se convierten en los jueces implacables de la grande boucle.












