En un contundente golpe contra las finanzas del crimen organizado, un operativo conjunto de la Policía Nacional, la Fuerza Aeroespacial y la Fiscalía General de la Nación logró la destrucción de 381 laboratorios clandestinos de procesamiento de cocaína en la Costa Pacífica de Nariño. La operación, desarrollada durante el último mes como resultado de labores de inteligencia, asestó una pérdida calculada en más de 15.600 millones de pesos a la estructura disidente de las Farc conocida como ‘Alfonso Cano’, considerada una de las principales responsables de la producción y distribución de estupefacientes en la región.
El despliegue coordinado entre las distintas fuerzas del Estado permitió no solo la desarticulación de los complejos artesanales, que eran instalados aprovechando las condiciones geográficas de la zona costera, sino también la incautación de 2,7 toneladas de clorhidrato de cocaína. Además, las autoridades destruyeron 67.352 galones de insumos químicos líquidos, fundamentales para el procesamiento de la droga. Estas incautaciones representan una parte significativa de la producción que la estructura criminal pretendía movilizar hacia los mercados internacionales, afectando directamente su capacidad operativa y de expansión territorial.
Impacto en las estructuras criminales
La Costa Pacífica nariñense ha sido históricamente un punto estratégico para las organizaciones criminales debido a su ubicación privilegiada para el embarque de cargamentos hacia rutas internacionales de tráfico de estupefacientes. La estructura ‘Alfonso Cano’ utilizaba esta zona como uno de sus principales centros de producción, valiéndose de la densa geografía para ocultar los laboratorios. Con la destrucción de estos 381 puntos de procesamiento, las autoridades buscan reducir las condiciones de inseguridad en la región y debilitar una de las principales fuentes de financiación de las disidencias, limitando su capacidad para adquirir elementos para actividades armadas.
Este Operativo se suma a una serie de acciones estratégicas adelantadas por las fuerzas de seguridad para desarticular las redes de narcotráfico que operan en el departamento de Nariño. Las autoridades destacaron la efectividad de la coordinación interinstitucional, que permitió ubicar con precisión los puntos de funcionamiento de los laboratorios y ejecutar la operación sin contratiempos. Con estas acciones, se continúa avanzando en la recuperación del control territorial y en la afectación directa a las finanzas de los grupos armados organizados que amenazan la seguridad en el Pacífico colombiano.












