El exdirector de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), Carlos Carrillo, lanzó duras críticas contra el presidente electo Abelardo de la Espriella por su gestión en torno a la elección de la presidencia del Senado para el periodo 2026-2027. Carrillo advirtió que el nuevo gobierno podría debutar con un “estruendoso fracaso” si la corporación toma una decisión autónoma y no valida el respaldo presidencial hacia el senador Alfredo Deluque, del Partido de La U.
En un mensaje difundido a través de sus redes sociales, Carrillo cuestionó que De la Espriella no haya logrado un acuerdo mayoritario con los partidos de derecha y, en su lugar, haya optado por imponer a su “amigote” Alfredo Deluque como candidato a la presidencia del Senado. “En las corporaciones públicas las directivas se eligen con acuerdos políticos, este año todo parece indicar que el acuerdo político no lo pudo lograr el gobierno entrante. Una muestra más de la insoportable frivolidad de Abelardo de la Espriella, en lugar de buscar un acuerdo con los partidos de derecha prefirió imponer a su amigote Alfredo Deluque”, escribió Carrillo.
El exfuncionario del gobierno de Gustavo Petro subrayó que, históricamente, la presidencia del Senado ha recaído en la bancada oficialista más numerosa, que en este caso sería el Centro Democrático. No obstante, la estrategia de De la Espriella ha generado una fractura que, según Carrillo, pone en riesgo el arranque de la nueva administración. “Puede debutar el presidente electo con un estruendoso fracaso si el Senado toma una decisión autónoma y no valida el ‘guiño’ presidencial”, advirtió.
Tensión entre Uribe y Deluque
El conflicto escaló luego de que el expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder del Centro Democrático, rechazara abiertamente la candidatura de Deluque. Uribe acusó al senador del Partido de La U de haber apoyado la Reforma a la Salud y la Paz Total del gobierno de Gustavo Petro, así como de presuntas irregularidades en el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) en La Guajira. Frente a esto, Alfredo Deluque respondió con dureza desde la misma red social X, señalando que las gestiones cuestionadas en el Icbf fueron responsabilidad de funcionarios cercanos al expresidente Uribe. “Señor expresidente, en democracia es válido que usted, como ciudadano, exprese libremente simpatías por su candidato… Eso no le da derecho a mentir”, replicó Deluque.
El Centro Democrático, a través de un comunicado, salió en defensa de su líder. “Respete, senador Deluque. No se equivoque. Pretender asociar al presidente Álvaro Uribe —aunque sea de manera indirecta— con supuestos malos manejos en el Icbf es una infamia y una canallada”, señaló la colectividad. Por su parte, el expresidente Uribe manifestó su respaldo al candidato de su partido, Honorio Henríquez, y aseguró que “respetamos la ley, no compartimos perseguir al adversario político”. Agregó que “mi familia y yo hemos sufrido la persecución política y la difamación. Nuestra democracia necesita eliminar la persecución política y aplicar la ley”.
Un panorama dividido
Carlos Carrillo, quien se ha mantenido como un crítico de la gestión de De la Espriella, calificó al Partido de la U como una colectividad “transaccional” que agrupa desde sectores de extrema derecha hasta aliados de Gustavo Petro, lo que según él dificulta aún más la construcción de consensos. La elección de la mesa directiva del Senado se ha convertido en el primer gran reto político del gobierno entrante, y las divisiones entre el Centro Democrático —que impulsa a Honorio Henríquez— y el presidente electo —que respalda a Alfredo Deluque— evidencian la fragilidad de los acuerdos previos a la instalación del nuevo Congreso.












