Un sismo de magnitud 4.6 sacudió la madrugada de este domingo 19 de julio a los habitantes de la zona de Los Santos, en el departamento de Santander, según el reporte preliminar entregado por el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El movimiento telúrico ocurrió exactamente a la 1:44 de la madrugada, hora local, y, de acuerdo con la información inicial, su epicentro se localizó a 9 kilómetros del municipio de Los Santos, así como a 12 kilómetros de los municipios de Jordán y Zapatoca, en la misma región.
La profundidad del sismo fue calculada en 158 kilómetros, un dato que resulta relevante para entender su percepción en la superficie. A pesar de tratarse de un evento de magnitud considerable, los expertos explican que, según la Escala Macrosísmica Europea (EMS-98), una magnitud 4 es considerada como “sentida ampliamente”, lo que significa que muchas personas la perciben dentro de edificaciones y que objetos como ventanas y platos pueden vibrar. El Servicio Geológico Colombiano ha advertido que la información es preliminar y está sujeta a cambios en magnitud y ubicación exacta a medida que se realicen los análisis correspondientes.
Un país en constante actividad sísmica
Colombia se encuentra en una de las regiones geológicamente más activas del planeta: el Cinturón de Fuego del Pacífico. Esta zona concentra el 75% de los volcanes del mundo y es el escenario del 80% de los temblores más fuertes registrados a nivel global. La razón de esta alta actividad sísmica en territorio colombiano radica en que el país se asienta sobre dos áreas de subducción principales: el choque de la placa de Nazca con la placa Sudamericana y, de forma paralela, el roce de la placa del Caribe con la placa Sudamericana.
Dentro de esta dinámica, el municipio de Los Santos ocupa un lugar particular. No solo es el punto más activo del país, sino que es reconocido como la segunda zona más sísmica del mundo. Los departamentos que presentan la mayor actividad sísmica en Colombia son Nariño, Chocó, Caldas y Santander, siendo este último el que nuevamente se vio protagonista en el amanecer del domingo.
Lecciones de la historia sísmica
El movimiento telúrico de este fin de semana es un nuevo recordatorio de la vulnerabilidad sísmica del país. La historia de Colombia está marcada por eventos catastróficos que han dejado profundas cicatrices. En 1868, un terremoto entre Ecuador y Colombia causó aproximadamente 70,000 víctimas mortales. Siete años después, en 1875, el terremoto de Cúcuta alcanzó una magnitud estimada entre 7.5 y 8.5, arrasando con la ciudad. Ya en el siglo XX, el sismo y tsunami de 1906, con una magnitud de 8.8, dejó un saldo de 1,500 muertos. Más cerca en el tiempo, el terremoto de Páez de 1994 (magnitud 6.4) cobró la vida de 800 personas, y el devastador terremoto del Eje Cafetero de 1999 (magnitud 6.2) es recordado por haber causado más de 1,000 fallecidos, marcando a toda una generación en el centro del país.
El evento de Los Santos, aunque de menor magnitud y sin reportes de daños graves en las primeras horas, subraya la importancia de mantener la cultura de la prevención y la preparación ante una amenaza geológica que es inherente a la geografía colombiana.












