La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) ha confirmado que la Luna presentará dos fases importantes durante la última semana de julio de 2026: el cuarto creciente ocurrirá el martes 21 de julio y la luna llena el miércoles 29 de julio. Ambos eventos serán visibles desde Perú, según el calendario lunar del año 2026, y la agencia espacial estadounidense es la fuente oficial de las distancias y fases lunares registradas.
Durante el cuarto creciente, la Luna sale cerca del mediodía y se pone cerca de la medianoche, lo que permite una excelente observación durante la noche. En contraste, la luna llena ocurre cuando la cara visible del satélite está completamente iluminada al encontrarse en oposición directa al Sol en su órbita. La NASA detalla que, en este lapso, la Luna está en lo alto del cielo por la noche y ofrece una vista privilegiada. Las distancias a la Tierra varían a lo largo de la semana: al inicio se ubica a 387,730 kilómetros, mientras que al final alcanza los 405,550 kilómetros, diferencia que se explica porque la órbita lunar no es un círculo perfecto.
Un calendario que guía actividades humanas
El calendario lunar ha sido utilizado históricamente por diversas culturas para determinar fechas religiosas, festividades, y actividades agrícolas y de pesca. En la actualidad, su uso sigue vigente en ámbitos espirituales y de planificación rural. La Luna, con un radio de poco más de 1,740 kilómetros (menos de un tercio del ancho de la Tierra), es comparativamente pequeña: si la Tierra fuera del tamaño de una moneda de cinco centavos, la Luna sería aproximadamente tan grande como un grano de café. Su nombre, simplemente «luna», se debe a que antiguamente la gente no sabía que existían otros satélites similares, como descubrió Galileo Galilei en 1610 al observar cuatro lunas orbitando Júpiter.
“Durante este lapso, la luna sale alrededor del mediodía y se pone cerca de la medianoche, según explica la Nasa. Está en lo alto del cielo por la noche y ofrece una excelente vista.”
NASA, Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio
Más allá de su contemplación, la Luna cumple un papel fundamental en la estabilidad climática de la Tierra, ya que modera la oscilación del eje terrestre y contribuye a un clima estable. Además, provoca las mareas, creando un ritmo que ha guiado a los humanos durante miles de años. El origen de nuestro satélite, según la teoría más aceptada, se remonta a una colisión de un cuerpo del tamaño de Marte con la Tierra hace miles de millones de años, un evento que dio forma al sistema Tierra-Luna tal como lo conocemos hoy.












