El próximo lunes 20 de julio, a las 3:00 de la tarde, el Salón Elíptico del Capitolio Nacional será el escenario de la instalación del nuevo Congreso de la República para el periodo legislativo 2026-2030. La ceremonia marcará el inicio formal de funciones de los senadores y representantes electos el pasado 8 de marzo, y se convierte en la antesala de la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella, programada para el 7 de agosto. El presidente saliente del Senado, Lidio García Turbay, será el encargado de liderar el acto protocolario, mientras que el presidente de la Cámara de Representantes, Julián López, ya culminó su periodo y no intervendrá.
La jornada incluirá el llamado a lista de los nuevos congresistas, la conformación de las comisiones protocolarias, la entonación del himno nacional e intervenciones musicales. Los discursos de las principales figuras legislativas marcarán la pauta, y se espera que el presidente en ejercicio, Gustavo Petro, tome la palabra para abrir el periodo de sesiones. La oposición también tendrá espacio para plantear sus posturas, y se aprobará el acta de instalación. Este evento no solo formaliza la entrada en funciones de los legisladores, sino que define la composición y el liderazgo de las cámaras, además de la elección de sus mesas directivas y comisiones, elementos que anticipan la capacidad de negociación del presidente electo.
Un pulso político en la transición
La instalación del Congreso se produce en medio de un escenario político complejo. Abelardo de la Espriella enfrenta su primer gran desafío con el Centro Democrático, partido que se declaró de gobierno pero sin reciprocidad del equipo del presidente electo, quien ha priorizado alianzas con sectores alternativos como el Partido de La U. Además, De la Espriella reclama la personería jurídica de un nuevo partido, Defensores de la Patria, lo que ha generado inquietud en el uribismo por un posible desplazamiento de su hegemonía legislativa. El politólogo Gabriel Clavijo analiza que el presidente electo es un outsider que se basa en el golpe de opinión y el dominio de la imagen personal, por lo que tendría que apoyarse mucho más en la población.
«Abelardo de la Espriella es un outsider que se basa más en el golpe de opinión, en el dominio de la imagen personal y en la opinión pública y los votantes de opinión. En ese sentido, Abelardo de la Espriella tendría que apoyarse muchísimo más dentro de la población»
Gabriel Clavijo, politólogo
Paralelamente, Gustavo Petro ha convocado a movilizaciones sociales para el 20 de julio, calificando la jornada como «un segundo grito de independencia nacional». La jornada coincide con la despedida del presidente Petro como jefe de Estado y con la antesala de la transición presidencial. Mientras tanto, el Centro Democrático se consolida como la segunda fuerza política en el Congreso, con el mayor número de curules en Cámara y Senado después de la coalición de gobierno. La elección presidencial de segunda vuelta se realizó el 21 de junio, y la posesión de De la Espriella se espera para el 7 de agosto, lo que convierte a esta instalación legislativa en un termómetro de la gobernabilidad que tendrá el nuevo mandatario.












