El representante a la Cámara por las negritudes del movimiento Libres, Óscar Benavides, protagonizó un encendido momento de protesta durante la noche del lunes 20 de julio de 2026, en la instalación del nuevo Congreso en el Capitolio Nacional. Vestido con la camiseta de su colectividad, Benavides desplegó una pancarta con la frase «CNE ladrón», desatando gritos de apoyo de otros congresistas y una airada denuncia contra los magistrados del Consejo Nacional Electoral, a quienes acusó directamente de haber fraguado un presunto despojo de una curul afro.
El origen de la controversia es la decisión del CNE de entregar la segunda curul afro en la Cámara de Representantes a Wisner Sandoval, del partido Demócrata Colombiano, y no a Anyela Guanga, la candidata de la lista de Benavides. Según los datos expuestos por el congresista, su movimiento obtuvo más de 159.000 sufragios, superando ampliamente los 69.000 votos que alcanzó Sandoval. Pese a la diferencia, el pleno del CNE, con una mayoría en contra de la postura de tres magistrados que apoyaban a Libres, optó por asignar el escaño a la segunda fuerza más votada. El presidente del CNE, Benjamín Ortiz, justificó la medida argumentando que, como ninguna de las listas alcanzó el cuociente electoral completo, la norma electoral vigente obligaba a distribuir los escaños otorgando una curul a cada una de las dos fuerzas políticas más votadas. Esta decisión, que en la práctica deja a Libres con una sola curul de las dos que esperaba, fue calificada por Benavides como un robo en plena sede del poder legislativo.
Gritos, denuncias y acciones jurídicas
Durante la protesta, el ambiente en el recinto se tornó tenso cuando Benavides, señalando a los funcionarios del órgano electoral, lanzó una serie de acusaciones acompañadas de gritos de respaldo. «Ladrones. Por aquí están sus verdugos, por aquí están. La voz del pueblo. Ustedes, qué vergüenza tienen que mostrar», exclamó el representante, mientras otros congresistas se sumaban a las consignas calificando a los magistrados de «sinvergüenzas». En su intervención, Benavides también vinculó a Wisner Sandoval con el exsenador Eduardo Pulgar, condenado por intento de soborno en 2021. «Se prepararon para robarse una curul. Bandidos de cuello blanco. Se entregó, sin ni siquiera respetar los resultados. ¿Ustedes qué creen? ¿Qué se van a burlar del pueblo negro y nadie va a reclamar los derechos?», sentenció el congresista, visiblemente alterado.
«Ladrones. Por aquí están sus verdugos, por aquí están. La voz del pueblo. Ustedes, qué vergüenza tienen que mostrar»
Óscar Benavides, representante a la Cámara por las negritudes del movimiento Libres
Lejos de limitarse a la protesta simbólica, Benavides anunció una batería de acciones legales en tres frentes. El movimiento radicará una tutela para impugnar la decisión del CNE, una demanda ante el Consejo de Estado para solicitar la suspensión de la credencial de Wisner Sandoval y denuncias por prevaricato contra los magistrados que votaron en contra de su lista. Como telón de fondo, se han presentado solicitudes para revocar la inscripción de Anyela Guanga por presuntas inhabilidades, un movimiento que Benavides interpreta como una maniobra para debilitar su causa. La protesta, enmarcada en la campaña #SAQUEMOSAPOLOPOLO y construida sobre el apoyo de consejos comunitarios del Pacífico, consolida a Benavides como una voz crítica contra lo que considera una injusticia electoral, mientras el nuevo periodo legislativo arranca con una denuncia que promete escalar en los estrados judiciales.












