En una jugada que sorprendió al mundo político colombiano, el senador electo Honorio Henríquez, del Centro Democrático, fue elegido como nuevo presidente del Congreso, tras obtener 56 votos a su favor. La votación, que se realizó durante la instalación del legislativo para el nuevo cuatrienio, marcó un hecho sin precedentes: el apoyo del Pacto Histórico, la bancada de izquierda del país, fue determinante para que Henríquez superara por 11 votos a su rival, Alfredo Deluque, del Partido de la U, quien alcanzó 45 sufragios, con un voto en blanco registrado en la contienda.
La elección, que tuvo lugar en el Capitolio Nacional, representa un revés para el gobierno entrante de Abelardo De la Espriella, pese a las gestiones que realizó Rodrigo Lara, designado ministro del Interior, para impulsar la candidatura de Deluque. Aunque De la Espriella inicia su mandato con una bancada de derecha y centro-derecha que se presume mayoritaria, el resultado evidenció que las alianzas tácticas pueden reconfigurar el mapa de poder en el Congreso, al menos de manera circunstancial.
Una convergencia táctica que no borra las diferencias
El representante a la Cámara José Jaime Uscátegui, también del Centro Democrático, fue enfático al contextualizar el resultado. En declaraciones a los medios, aseguró que «el Centro Democrático es el gran ganador, pero De la Espriella también lo es porque tiene a la bancada mayoritaria de derecha, de centro-derecha, que ha defendido sus tesis desde siempre, porque nosotros somos oposición, incluso desde mucho antes que Abelardo anunciara su candidatura presidencial». Con ello, Uscátegui buscó despejar cualquier duda sobre un posible acercamiento ideológico con la izquierda, calificando el apoyo del Pacto Histórico como un hecho «estrictamente circunstancial».
Uscátegui fue aún más gráfico al describir la relación entre su partido y el Pacto Histórico. «Obviamente, el Centro Democrático y el Pacto Histórico son como el agua y el aceite. Aquí logran coincidir en un punto específico de la agenda del Congreso, pero evidentemente nuestras tesis son muy opuestas», afirmó. El representante agregó que, pese a la convergencia puntual, «con el Pacto Histórico seguimos teniendo diferencias de fondo e irreconciliables», dejando claro que la alianza fue meramente táctica y no ideológica.
«El presidente De la Espriella inicia este nuevo periodo con la bancada de derecha y centro-derecha más fuerte del Congreso, liderada por el Centro Democrático. (…) Lo de ayer fue un hecho estrictamente circunstancial. Con el Pacto Histórico seguimos teniendo diferencias de fondo e irreconciliables»
José Jaime Uscátegui, Representante a la Cámara por el Centro Democrático
Además de la elección de Henríquez, la mesa directiva del Senado quedó conformada con Manuel Virgüez, del Partido Mira, en la primera vicepresidencia, y Alejo Ocampo, del Pacto Histórico, en la segunda vicepresidencia. En la Cámara de Representantes, la presidencia recayó en Nicolás Barguil, del Partido Conservador. Uscátegui adelantó que, con Henríquez al frente del Congreso, buscarán impulsar una “agenda firme de seguridad y autoridad”, marcando la pauta de lo que será la oposición del Centro Democrático al gobierno de De la Espriella durante este nuevo período legislativo.












