El Ejército Nacional de Colombia y la Universidad Militar Nueva Granada, a través del Batallón de Sanidad y la Dirección de Recursos Educativos respectivamente, lanzaron una estrategia de acompañamiento emocional dirigida a militares heridos en combate durante operaciones oficiales contra actores armados. Esta iniciativa no solo busca brindar atención psicológica, sino que incorpora un enfoque novedoso: la preservación de la memoria histórica de los uniformados, con el fin de dignificar su labor y fortalecer su proceso de rehabilitación integral.
La estrategia, que se extiende a lo largo del año en todo el territorio colombiano, trasciende la atención hospitalaria tradicional. A través de una serie de actividades sociales, académicas y culturales, los militares heridos participan en sesiones de bienestar emocional y en la construcción de redes de apoyo entre ellos. El objetivo es complementar la recuperación física y psicológica con el reconocimiento constante de sus historias y experiencias en el conflicto armado colombiano, evitando intensificar las secuelas del conflicto.
Memoria histórica como herramienta de sanación
Uno de los componentes centrales del programa es la recolección de testimonios personales. Los uniformados plasman sus vivencias mediante dibujos, textos escritos y grabaciones audiovisuales. Cada testimonio pasa a formar parte del legado institucional del Ejército, reforzando valores como la resiliencia, el honor, el compromiso y el servicio. De esta manera, las nuevas generaciones de soldados pueden conocer de primera mano los sacrificios y las lecciones de quienes han escrito capítulos importantes de la historia reciente del país.
«No se limita a la atención hospitalaria, sino que continúa con el acompañamiento constante y el reconocimiento de sus historias»
Fuente: Universidad Militar Nueva Granada
Las autoridades institucionales destacaron que esta iniciativa demuestra que la memoria histórica también se construye escuchando a quienes, con valentía y sacrificio, han servido a la nación en los momentos más álgidos del conflicto armado colombiano. La estrategia emplea la educación y la proyección social como herramientas para la recuperación integral, asegurando que el acompañamiento no termine cuando el militar sale del hospital, sino que se mantenga en el tiempo como un respaldo constante.












