El sector de la construcción en Colombia continúa sin lograr una recuperación sólida tras la pandemia, y el primer trimestre de 2026 refleja un nuevo revés: la actividad edificadora registró una caída del 8,2% en edificaciones residenciales y no residenciales, según el más reciente informe Radar Bancolombia, publicado en junio de 2026. Laura Clavijo, directora de Investigaciones Económicas, Sectoriales y de Mercado de Bancolombia, lideró el análisis que revela un deterioro generalizado en el valor agregado del sector construcción, el cual descendió un 4,6% frente al trimestre inmediatamente anterior, marcando el retroceso más fuerte desde la pandemia.
Las causas de este desempeño negativo son múltiples y se acumulan desde hace varios trimestres. El aumento de los costos de construcción, particularmente en mano de obra —que acumula un incremento del 13,9% a mayo de 2026—, sumado al encarecimiento de materiales, ha presionado los márgenes de los proyectos. En edificaciones no residenciales el alza de costos llegó al 6,7% en el año, mientras que en residenciales fue del 6,6%. A esto se suman las tasas de interés elevadas, las dificultades de acceso al crédito hipotecario, la situación fiscal del país y el riesgo soberano, factores que han reducido la capacidad de compra de los hogares y desestimulado la inversión de los desarrolladores.
Iniciaciones y lanzamientos en caída libre
Los indicadores más sensibles de la actividad constructora muestran un panorama crítico. Las iniciaciones de vivienda cayeron cerca del 17% respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que los lanzamientos de nuevos proyectos se desplomaron un 18%. La moderación en el Índice de Precios al Productor para insumos de construcción ofrece un alivio parcial, pero según el informe de Bancolombia no es suficiente para revertir el deterioro, especialmente porque los precios asociados a la operación no han bajado al mismo ritmo que la actividad edificadora.
El aumento del salario mínimo, que buscaba mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores, elevó significativamente los costos laborales en proyectos de vivienda, obras no residenciales y desarrollos públicos. Las mayores alzas se observan precisamente en proyectos destinados a la administración pública, debido al encarecimiento de la mano de obra. En paralelo, el incremento de la UVR (Unidad de Valor Real) y las tasas hipotecarias aún elevadas han encarecido los créditos para los compradores, reduciendo la demanda.
De acuerdo con el análisis de Bancolombia, la recuperación del sector de la construcción dependerá de la corrección de factores como la inflación, las tasas de interés y las restricciones de crédito en los próximos años. Mientras tanto, el informe, publicado inicialmente por la revista Semana, deja en evidencia que la construcción —uno de los motores tradicionales de la economía colombiana— sigue rezagada y sin señales claras de un punto de inflexión en el corto plazo.












