La exsenadora María José Pizarro, lideresa del Pacto Histórico, lanzó una dura crítica contra la decisión de trasladar la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella a una guarnición militar, calificando la medida como un «capricho» inconstitucional que, según ella, desnaturaliza la democracia. En un video difundido a través de su cuenta en la red social X, antes Twitter, Pizarro expresó su rechazo a la aprobación en el Senado de la sesión de posesión, prevista para el 7 de agosto de 2026, en una base militar en el departamento del Cauca, un lugar que aún no ha sido especificado en el documento aprobado.
La exsenadora argumentó que el mandato de un presidente proviene exclusivamente del voto popular y no de las armas, por lo que la posesión debe realizarse ante el Congreso en Bogotá, tal como lo establece la Constitución Política. Para Pizarro, subordinar el poder civil al militar a través de este acto representa un grave precedente autoritario que atenta contra el espíritu de la Carta Magna.
Una decisión que desafía la institucionalidad
Pizarro no solo cuestionó la legitimidad del lugar, sino que también calificó el operativo como un gasto excesivo de «miles de millones de pesos», aunque no precisó una cifra exacta. La propuesta de traslado fue presentada por el senador Enrique Gómez, del partido Salvación Nacional, y contó con el respaldo de las bancadas de Centro Democrático, Cambio Radical, Salvación Nacional, así como de los partidos Liberal, Conservador y de la U, obteniendo 55 votos a favor frente a 32 en contra en el Senado.
«Quiero explicarles lo que de verdad está sucediendo hoy en el Congreso de la República, donde no solamente se está definiendo si se le concede a Abelardo de la Espriella el capricho de su posición en una guarnición militar, capricho por demás de miles de millones de pesos».
María José Pizarro, exsenadora
En sus declaraciones, la lideresa del Pacto Histórico fue contundente al señalar que De la Espriella, quien ha manifestado públicamente su respeto por la Constitución, demuestra con esta acción «un desprecio por el Estado social de derecho». «Quiere sustituir las instituciones y la civilidad por gestos de fuerza», afirmó Pizarro, quien insistió en que la legitimidad del poder presidencial reside en la soberanía popular y en las instituciones civiles de la República, no en las armas.
La exsenadora también recordó que, hasta el 7 de agosto, el comandante supremo de las Fuerzas Armadas es el presidente saliente Gustavo Petro, quien ya ha dado la orden de que ninguna instalación militar sea utilizada para este propósito. «Y no lo hace por diferencias políticas. Es precisamente porque la Constitución así lo establece», subrayó Pizarro, advirtiendo que, si los uniformados acatan instrucciones del presidente electo antes de su juramento formal, se estaría violando el principio de subordinación del poder civil sobre las Fuerzas Armadas.
«En resumen, si los uniformados obedecen a De la Espriella antes de ser oficialmente presidente de la República, y eso sucede justo en el momento de la posesión, están siendo obligados a violar el principio de subordinación del poder civil».
María José Pizarro
Pizarro concluyó su intervención con un llamado directo a la ciudadanía para que no permita que el «capricho» de De la Espriella se convierta en un precedente autoritario. «El presidente se juramenta ante el pueblo, no ante los fusiles», sentenció, insistiendo en que la tradición del traspaso de mando no debe ser modificada y que la juramentación debe representar al pueblo colombiano. La controversia en torno a la posesión presidencial promete seguir escalando, mientras el país observa los movimientos políticos y militares que podrían definir el futuro del próximo mandato.












