**Deisy Dorelly, víctima de Farc, exige respeto tras polémica por burla a menores reclutados**

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Una ola de indignación sacude las redes sociales luego de que un fragmento del programa de sátira política La Megacárcel se volviera viral. En el video, la creadora de contenido María Camila Fonseca, conocida como Macafolla, y la representante a la Cámara por Bogotá, Laura Daniela Beltrán Palomares, más conocida como “Lalis”, se refirieron a los menores reclutados por las extintas Farc-EP como “hijueputicas”. La víctima de reclutamiento forzado Deisy Dorelly no tardó en responder con un contundente video de rechazo.

Deisy Dorelly, quien sobrevivió al secuestro, abuso y tortura por parte de las Farc, publicó en su cuenta de X un mensaje en el que exige respeto. “Tengo treinta y ocho años y no soy una hijueputica. Señora Lalis, ¿a usted no le da vergüenza ocupar una curul en el Congreso de la República? Burlarse del dolor de 18.677 niños, niñas víctimas de secuestro, de abuso y de tortura. ¿No le da vergüenza?”, expresó Deisy en el video. La víctima también señaló que las dos mujeres transformaron la tragedia de miles de menores en una burla, lo que consideró profundamente deshumanizado.

La polémica por el clip editado

El fragmento difundido corresponde al programa La Megacárcel, un espacio de humor político creado por Camilo Díaz, conocido como Culotauro, que se transmite por el canal de YouTube Sancocho Trifásico. En el segmento, Macafolla interpreta a su personaje Micky Ávila, una caricatura de una periodista de extrema derecha, y en un momento dice: “Vamos a hablar de esos hijueputicas niños que ya tienen más de treinta años”. La representante Lalis, presente en el programa, respondió a las críticas asegurando que el clip fue editado y sacado de contexto. “Yo lamento decirles que les falta rigurosidad. Suben un clip cortado, en medio de un evento de comedia donde además los imitan a ustedes. Allí el clip completo demuestra que en efecto rechazo lo de los niños, pero les encanta desinformar. Esfuércense más”, afirmó Lalis en sus redes sociales.

A pesar de la defensa, las víctimas y defensores de derechos humanos consideran que el comentario fue una ofensa directa a los 18.677 niños y niñas reclutados por las Farc-EP entre 1996 y 2016, según el Auto 159 de 2021 de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en el marco del Caso 07. Este caso investiga posibles crímenes internacionales como violencia sexual, desaparición forzada, homicidios, tortura y otros tratos crueles contra menores incorporados a la guerrilla.

“Qué vergüenza ver dos mujeres ridiculizando el sufrimiento de miles de niños y niñas que fuimos arrancadas de nuestras familias, secuestradas, abusadas y torturadas”

Deisy Dorelly, víctima de reclutamiento forzado por las Farc

El presidente ejecutivo de Fedegán, José Félix Lafaurie, también se pronunció en X calificando a ambas mujeres como “unas impresentables”. “Se burlan e insultan a los miles de menores de edad que fueron reclutados, abusados y asesinados por las FARC. ¡No hay derecho!”, escribió Lafaurie, sumándose a la condena que crece en el ámbito político y social.

La fuerza de las víctimas que denuncian

Deisy Dorelly, quien hoy tiene 38 años, recordó que sobrevivió a una de las peores experiencias del conflicto armado colombiano y que ahora tiene la valentía de denunciar a los criminales. “Yo no soy ninguna hijueputica, ni las miles de víctimas sobrevivientes somos unas hijueputas. Somos mujeres que gracias a Dios sobrevivimos a esta tragedia y ahora tenemos la valentía de denunciar a los peores criminales de lesa humanidad”, afirmó en su video, que ha sido reproducido miles de veces.

La controversia pone en el centro del debate el límite del humor político cuando involucra el dolor de las víctimas del conflicto armado. Mientras la JEP continúa su trabajo en el Caso 07, con un universo provisional de 18.677 víctimas únicas identificadas mediante el cruce de 31 bases de datos, la exigencia de respeto hacia quienes sufrieron el reclutamiento forzado se convierte en un clamor que no admite medias tintas. Deisy Dorelly ya dejó claro su mensaje: ni ella ni los miles de menores víctimas merecen ser tratados como una broma.

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