La Veeduría Penitenciaria de Antioquia solicitó a las autoridades sanitarias declarar la emergencia sanitaria en la cárcel El Pedregal de Medellín, tras confirmarse un nuevo brote de tuberculosis que, según las proyecciones de la organización, podría afectar a más de 60 personas privadas de la libertad. La petición se da luego de que la Secretaría de Salud de Medellín reportara oficialmente 47 casos confirmados dentro del penal —6 en el pabellón femenino y 41 en el área masculina—, pero la veeduría advierte que la propagación real supera esas cifras debido a la alta densidad poblacional del centro carcelario, donde habitan más de 4.500 internos.
El brote se detectó cuando una interna del pabellón femenino resultó positiva a la enfermedad bacteriana y, en menos de una semana, se identificaron al menos cinco contagios adicionales en el mismo módulo. Este rápido incremento encendió las alarmas de la Veeduría Penitenciaria, que desde hace meses viene llamando la atención sobre las condiciones de hacinamiento y falta de ventilación en El Pedregal, un escenario propicio para la transmisión de enfermedades respiratorias como la tuberculosis. La organización sostiene que la situación podría ser aún más grave de lo informado oficialmente y que el número real de contagiados superaría el medio centenar.
Tratamiento prolongado y riesgos en la población reclusa
Rita Almanza, líder de Epidemiología de la Secretaría de Salud de Medellín, confirmó que las seis internas contagiadas en el pabellón femenino ya iniciaron un esquema de antibióticos que se extenderá por seis meses. “Seis mujeres bajo tratamiento con un esquema de antibióticos de seis meses”, indicó la funcionaria, quien no precisó si la totalidad de los casos masculinos también han comenzado el mismo protocolo. La tuberculosis es una infección que requiere un tratamiento prolongado y riguroso, y en contextos carcelarios su manejo se complica por la movilidad de los internos, las limitaciones de aislamiento y la falta de recursos sanitarios.
“Seis mujeres bajo tratamiento con un esquema de antibióticos de seis meses”
Rita Almanza, líder de Epidemiología de la Secretaría de Salud de Medellín
La Veeduría Penitenciaria ha insistido en que la declaratoria de emergencia sanitaria es un paso necesario para que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) y la Alcaldía de Medellín articulen acciones extraordinarias, como la realización masiva de pruebas de diagnóstico, el aislamiento de los contagiados y la mejora de las condiciones de ventilación e higiene en los pabellones. El Pedregal ya había sido foco de atención de defensores de derechos humanos y autoridades sanitarias en el pasado por brotes de tuberculosis, lo que evidencia una crisis recurrente que exige respuestas estructurales. Hasta el cierre de esta edición, las autoridades no se habían pronunciado oficialmente sobre la solicitud de emergencia sanitaria.












